Beata Laura Vicuña
Hoy celebramos a la Beata Laura Vicuña, joven testigo de una fe profunda y de un amor heroico. Su corta vida estuvo marcada por el deseo sincero de agradar a Dios y por una entrega generosa ofrecida por la conversión de su familia.
En este día, la Iglesia nos invita a contemplar su ejemplo de pureza, valentía interior y confianza en Dios, recordándonos que incluso en la fragilidad y el sufrimiento puede florecer una santidad luminosa.

Biografía y legado.
La Beata Laura Vicuña nació en 1891 en Chile. Tras la muerte de su padre, su familia atravesó grandes dificultades y se trasladó a Argentina. En ese contexto, Laura creció en medio de la pobreza y de situaciones dolorosas que marcaron su infancia. Aun así, desde muy pequeña mostró una fe viva, un carácter sensible y un profundo amor a Dios.
Fue educada por las Hijas de María Auxiliadora, donde descubrió el valor de la oración, la vida sacramental y el amor a la Virgen María. Allí nació en su corazón el deseo de consagrarse totalmente a Dios. Sin embargo, su vida familiar era compleja y dolorosa, lo que la llevó a ofrecer sus sufrimientos por la conversión de su madre.
Laura vivió con espíritu de sacrificio, obediencia y pureza. Soportó enfermedades y pruebas físicas con paciencia, uniéndolas a su ofrenda interior. A una edad muy temprana comprendió que el amor verdadero implica entrega y renuncia. Murió en 1904, con solo trece años. Su testimonio dejó una huella profunda en quienes la conocieron y se convirtió en un signo de esperanza para niños y jóvenes.
La Iglesia la proclamó beata como ejemplo de santidad juvenil y amor redentor vivido con valentía.
Virtudes y enseñanzas.
Amor fiel y confiado a Dios desde la infancia.
Pureza de corazón y fortaleza interior.
Espíritu de sacrificio ofrecido con amor.
Confianza total en la misericordia de Dios.
Oración al Santo de Hoy.
Laura Vicuña, nos invita a confiar en Dios aun en medio del dolor y a ofrecer nuestra vida con amor sincero. Su ejemplo fortalece especialmente a niños, jóvenes y familias que atraviesan dificultades. Te invitamos a escuchar la oración dedicada a la Beata Laura Vicuña en nuestro canal de YouTube y a pedir su intercesión para vivir con fe, pureza y esperanza.
Oración a la Beata Laura Vicuña.

Reflexión final.
La vida de la Beata Laura Vicuña nos recuerda que la santidad no depende de la edad ni de las circunstancias, sino de un corazón dispuesto a amar. Ella no eligió el sufrimiento, pero supo transformarlo en una ofrenda silenciosa, confiando plenamente en Dios. Su testimonio nos enseña que incluso en los contextos más difíciles, el amor puede vencer al dolor.
Hoy, su ejemplo nos invita a mirar nuestras propias cruces con fe. ¿Sabemos ofrecerlas con amor? Laura nos muestra que cada gesto de entrega, vivido con sinceridad, tiene un valor inmenso ante Dios.
Que su intercesión nos ayude a vivir con un corazón puro, a confiar en la misericordia divina y a descubrir que el amor, cuando se entrega por completo, se convierte en fuente de vida y esperanza para muchos.
