Evangelio de Hoy Lunes 2 de Marzo de 2026.
Lunes de la II semana de Cuaresma
Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Lunes de la II semana de Cuaresma encontrará el Evangelio según San Lucas 6, 36-38 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.
Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 2 de Marzo.
La misericordia como medida del corazón
El Evangelio de hoy nos presenta una invitación clara y directa: ser misericordiosos. Jesús no habla de una actitud opcional ni de un gesto reservado para momentos especiales, sino de una manera concreta de vivir. La misericordia no es solo sentir compasión, sino elegir mirar al otro con la misma paciencia y bondad con la que Dios nos mira a nosotros.
Este mensaje toca el centro de la vida cristiana. Muchas veces somos exigentes, rápidos para juzgar, severos con los errores ajenos. Sin darnos cuenta, medimos a los demás con una vara dura, mientras esperamos comprensión para nuestras propias fragilidades. El Evangelio nos invita a revisar esa incoherencia y a dejarnos transformar por una misericordia que no humilla ni condena, sino que levanta y da vida.
No juzgar para liberar el corazón
Jesús insiste en algo muy concreto: no juzgar ni condenar. No se trata de negar el bien y el mal ni de relativizar todo, sino de reconocer que no somos dueños del corazón del otro. Juzgar endurece, encierra y rompe vínculos. Además, termina afectándonos a nosotros mismos, porque nos instala en una actitud de superioridad que empobrece la vida interior.
En la vida cotidiana, juzgar suele ser un reflejo automático. Opinamos sin conocer, sacamos conclusiones rápidas, etiquetamos personas por una acción o una palabra. El Evangelio nos llama a una conversión profunda en este punto. Aprender a callar a tiempo, a escuchar más, a dar espacio a la historia del otro. Cuando dejamos de juzgar, el corazón se vuelve más liviano y las relaciones más humanas.
El perdón como camino de sanación
Jesús une estrechamente la misericordia con el perdón. No como una obligación pesada, sino como un camino de sanación. Perdonar no significa olvidar lo que pasó ni negar el dolor, sino decidir no vivir atados a la herida. El perdón rompe la cadena del resentimiento y abre un futuro nuevo.
Este llamado es especialmente fuerte en la Cuaresma. Todos cargamos heridas, palabras que dolieron, situaciones que no se resolvieron bien. A veces creemos que perdonar nos debilita, cuando en realidad nos libera. El Evangelio nos recuerda que Dios nos perdona primero y sin medida, y que esa experiencia nos capacita para perdonar a otros. No siempre es fácil ni inmediato, pero es un camino posible cuando lo ponemos en manos de Dios.
Dar con generosidad para recibir vida
Jesús concluye con una imagen muy concreta: la medida que usemos será la que recibamos. No se trata de una amenaza, sino de una enseñanza profunda. El modo en que tratamos a los demás termina modelando nuestro propio corazón. Cuando damos con mezquindad, nos empobrecemos. Cuando damos con generosidad, la vida se ensancha.
Dar no se reduce a lo material. Dar tiempo, comprensión, paciencia, escucha, oportunidades. En la vida diaria, siempre hay ocasiones para dar un poco más de lo esperado. La Cuaresma nos invita a revisar qué tipo de medida estamos usando: si una medida pequeña, calculadora, o una medida generosa, abierta al bien.
El mensaje central de este Evangelio es una llamada clara a la conversión del corazón. Ser misericordiosos no es una exigencia imposible, sino un camino que nos hace más humanos y más libres. Jesús no nos pide nada que Él mismo no viva con nosotros cada día.
En este lunes de la segunda semana de Cuaresma, podemos detenernos un momento y preguntarnos cómo estamos mirando a los demás. A quién necesitamos dejar de juzgar, a quién estamos llamados a perdonar, dónde podemos ser más generosos. Presentarle al Señor esas situaciones concretas y pedirle la gracia de un corazón más parecido al suyo.
Que este tiempo cuaresmal nos ayude a vivir una fe que se traduzca en misericordia concreta, en gestos sencillos y reales. Porque allí, en la manera en que amamos, se juega la verdad de nuestro camino con Dios.
Un momento de oración para aquietar el corazón.
Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Lunes 2 de Marzo.
Libro de Daniel 9, 4-10.
En aquellos días, imploré al Señor, mi Dios, y le hice esta confesión: “Señor Dios, grande y temible, que guardas la alianza y el amor a los que te aman y observan tus mandamientos. Nosotros hemos pecado, hemos cometido iniquidades, hemos sido malos, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus normas. No hemos hecho caso a los profetas, tus siervos, que hablaban a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo.
Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la vergüenza en el rostro, que ahora soportan los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén y de todo Israel, próximos y lejanos, en todos los países donde tú los dispersaste, a causa de las infidelidades que cometieron contra ti.
Señor, la vergüenza es nuestra, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti. De nuestro Dios, en cambio, es el tener misericordia y perdonar, aunque nos hemos rebelado contra él, y al no seguir las leyes que él nos había dado por medio de sus siervos, los profetas, no hemos obedecido su voz”.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 78, 8.9. 11 y 13.
No recuerdes, Señor, contra nosotros
las culpas de nuestros padres.
Que tu amor venga pronto a socorrernos,
porque estamos totalmente abatidos.
No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados.
Para que sepan quién eres,
socórrenos, Dios y salvador nuestro.
Para que sepan quién eres,
sálvanos y perdona nuestros pecados.
No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados.
Que lleguen hasta ti los gemidos del cautivo;
con tu brazo poderoso salva a los condenados a muerte.
Y nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
y de generación en generación te alabaremos.
No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados.
Aclamación antes del Evangelio
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Tú tienes palabras de vida eterna.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Evangelio de Hoy Lunes 2 de Marzo de 2026.
Evangelio según San Lucas 6, 36-38.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.
Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos”.
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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.
