Evangelio de Hoy Viernes 14 de Noviembre de 2025.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Viernes 7 de Noviembre y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Viernes de la XXXII semana del Tiempo ordinario.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Viernes 14 de Noviembre.
Libro de La Sabidurίa 13, 1-9.
Insensatos han sido todos los hombres que no han conocido a Dios y no han sido capaces de descubrir, a través de las cosas buenas que se ven a «Aquel-que-es» y que no han reconocido al artífice, fijándose en sus obras, sino que han considerado como dioses al fuego, al viento, al aire sutil, al cielo estrellado, al agua impetuosa o al sol y a la luna, que rigen el mundo.
Si fascinados por la belleza de las cosas, pensaron que éstos eran dioses, sepan cuánto las aventaja el Señor de todas ellas, pues fue el autor mismo de la belleza quien las creó. Y si fue su poder y actividad lo que los impresionó, deduzcan de ahí cuánto más poderoso es aquel que las hizo; pues reflexionando sobre la grandeza y hermosura de las creaturas se puede llegar a contemplar a su creador.
Sin embargo, no son éstos tan dignos de reprensión, pues tal vez andan desorientados, buscando y queriendo encontrar a Dios. Como viven entre sus obras, se esfuerzan por conocerlas y se dejan fascinar por la belleza de las cosas que ven. Pero no por eso tienen excusa, pues si llegaron a ser tan sabios para investigar el universo, ¿cómo no llegaron a descubrir fácilmente a su creador?
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 18, 2-3. 4-5..
Los cielos proclaman la gloria de Dios
y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Un día comunica su mensaje al otro día
y una noche se lo transmita a la otra noche.
Los cielos proclaman la gloria de Dios.
Sin que pronuncien una palabra,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra llega su sonido
y su mensaje, hasta el fin del mundo.
Los cielos proclaman la gloria de Dios.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Estén atentos y levanten la cabeza,
porque se acerca la hora de su liberación, dice el Señor.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Jueves Viernes 14 de 2025.
Evangelio según San Lucas 17, 26-37.
En aquellos días, Jesús dijo a sus discípulos: «Lo que sucedió en el tiempo de Noé también sucederá en el tiempo del Hijo del hombre: comían y bebían, se casaban hombres y mujeres, hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces vino el diluvio y los hizo perecer a todos.
Lo mismo sucedió en el tiempo de Lot: comían y bebían, compraban y vendían, sembraban y construían, pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y los hizo perecer a todos. Pues lo mismo sucederá el día en que el Hijo del hombre se manifieste.
Aquél día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, que no baje a recogerlas; y el que esté en el campo, que no mire hacia atrás. Acuérdense de la mujer de Lot. Quien intente conservar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará. Yo les digo: aquella noche habrá dos en un mismo lecho: uno será tomado y el otro abandonado; habrá dos mujeres moliendo juntas: una será tomada y la otra abandonada».
Entonces, los discípulos le dijeron: «¿Dónde sucederá eso, Señor?» Y él les respondió: «Donde hay un cadáver, se juntan los buitres».
Homilía de hoy Viernes 14 de Noviembre.
Vivir vigilantes ante la venida del Señor.
En este Evangelio, Jesús nos invita a mantenernos vigilantes ante la venida del Hijo del Hombre. Lo hace recordando los tiempos de Noé y de Lot, cuando los hombres vivían ocupados en sus asuntos cotidianos —comiendo, bebiendo, casándose o trabajando— sin advertir que el juicio de Dios estaba cerca. El mensaje es claro: no se trata de temer el fin, sino de vivir con el corazón preparado para el encuentro definitivo con el Señor.
El Señor nos advierte del peligro de la indiferencia espiritual. Quien vive sólo para las cosas del mundo corre el riesgo de perder lo esencial. Jesús no condena las actividades humanas, sino la actitud de quienes se olvidan de Dios mientras viven. La vigilancia cristiana consiste en mantener una fe viva en medio de la rutina, sabiendo que cada día puede ser ocasión de gracia o de conversión.
También nos dice que, cuando llegue ese día, no habrá tiempo para mirar atrás. Quien se aferra a los bienes o a los recuerdos del pasado corre el riesgo de quedarse, como la esposa de Lot, inmóvil ante el llamado de Dios. Por eso, Jesús nos invita a soltar todo lo que impide avanzar hacia la vida eterna.
La verdadera preparación no consiste en miedo, sino en fidelidad. Vivir vigilantes es vivir en gracia, practicando el amor, la justicia y la misericordia. Que el Señor nos conceda un corazón despierto, atento a su presencia, y una vida orientada hacia el cielo, donde un día nos recibirá con infinita ternura. Amén.
Oraciones Del Padre Ignacio Larrañaga.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.
