Santo del día: San José Pignatelli.
Hoy la Iglesia celebra a San José Pignatelli, un hombre que mantuvo viva la llama del espíritu jesuita en tiempos de persecución y dispersión. Su vida es un testimonio de fidelidad inquebrantable, paciencia y amor a la Iglesia.
Con serenidad y esperanza, sostuvo a sus hermanos en la fe y fue instrumento de renovación espiritual en una época difícil.

Biografía y legado.
Pignatelli nació en Zaragoza, España, en 1737, dentro de una familia noble. Desde joven sintió una profunda vocación religiosa y entró en la Compañía de Jesús. Su formación y su carácter humilde lo llevaron a ser un ejemplo de obediencia y prudencia.
Cuando la Compañía de Jesús fue suprimida en el siglo XVIII, José permaneció fiel a su vocación. Soportó el exilio y la pobreza, animando a sus compañeros a mantener la esperanza. Años después, trabajó activamente por la restauración de la orden, siendo uno de los principales responsables de su renacimiento.
Murió en 1811 en Roma, dejando un legado de fe, unidad y amor a Cristo y a la Iglesia. Fue canonizado por Pío XII en 1954.
Virtudes y enseñanzas.
Fidelidad a la vocación aun en tiempos de prueba.
Paciencia y fortaleza ante la adversidad.
Humildad y obediencia como camino hacia la santidad.
Amor constante a la Iglesia y a sus hermanos en la fe.
Oración al Santo de Hoy.
Invocamos a San José Pignatelli para que interceda por quienes atraviesan momentos de prueba y desánimo. En el siguiente video podrás unirte a una oración especial, pidiendo la gracia de mantener firme la fe y la esperanza ante las dificultades.
Oración a San José Pignatelli.

Reflexión final.
La vida de San José Pignatelli nos recuerda que incluso en los momentos más oscuros, la fidelidad a Dios da frutos de eternidad. Su serenidad ante la injusticia y su confianza total en la Providencia divina nos enseñan que el verdadero discípulo no se rinde, sino que confía en el plan de Dios.
Siguiendo su ejemplo, aprendamos a ser firmes en la fe, pacientes en la espera y generosos en el servicio. Que su intercesión nos ayude a mantener viva la llama del Espíritu Santo en nuestros corazones y comunidades.
