Evangelio de Hoy Martes 10 de Marzo de 2026.
Martes de la III semana de Cuaresma.
Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Martes de la III semana de Cuaresma encontrará el Evangelio según Mateo 18, 21-35 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.
Homilía y reflexión del Evangelio de hoy Martes 10 de Marzo.
La pregunta que revela nuestros límites
El Evangelio de hoy comienza con una pregunta muy humana: ¿cuántas veces debo perdonar? Detrás de esa inquietud hay una experiencia concreta: el cansancio, la herida repetida, la dificultad para seguir dando oportunidades. Jesús no responde con una cifra exacta, sino con una medida que desborda todo cálculo. El perdón, en la lógica del Reino, no se mide con una cuenta limitada, sino con un corazón abierto.
Esta enseñanza nos confronta con nuestras propias resistencias. Perdonar una vez puede parecer posible; perdonar repetidamente cuando la herida se renueva es mucho más difícil. Sin embargo, Jesús nos invita a salir de la lógica del límite y a entrar en la lógica de la misericordia. La Cuaresma es un tiempo privilegiado para revisar cómo estamos viviendo el perdón en nuestras relaciones.
La deuda que hemos recibido perdonada
La parábola que Jesús cuenta nos ayuda a comprender mejor su mensaje. Un hombre recibe el perdón de una deuda enorme, imposible de pagar. Ese gesto de misericordia debería transformar su corazón. Sin embargo, al encontrarse con alguien que le debe una suma pequeña, actúa con dureza y sin compasión.
Este contraste nos invita a mirar nuestra propia historia. Todos hemos recibido mucho más perdón del que solemos reconocer. Dios ha sido paciente con nuestras faltas, nuestras incoherencias, nuestras decisiones equivocadas. Cuando olvidamos esa experiencia, el corazón se endurece y se vuelve exigente con los demás.
En la vida cotidiana, esto se traduce en actitudes concretas. A veces reclamamos justicia estricta para otros, mientras esperamos comprensión para nosotros. El Evangelio nos llama a recordar que vivimos sostenidos por la misericordia. Esa memoria es la que puede abrirnos al perdón sincero.
El perdón que libera y sana
Perdonar no significa justificar el mal ni minimizar el dolor. Tampoco implica que todo vuelva a ser como antes de inmediato. Perdonar es, ante todo, una decisión interior de no dejar que el resentimiento gobierne el corazón. Es elegir no vivir encadenados al daño recibido.
La Cuaresma nos invita a dar pasos concretos en este camino. Tal vez haya una herida que venimos arrastrando hace tiempo, una palabra que aún duele, una relación quebrada que evitamos enfrentar. El Evangelio nos recuerda que el perdón no es solo un mandato; es una oportunidad de libertad. Cuando perdonamos, no solo beneficiamos al otro; también nos liberamos a nosotros mismos.
Una llamada a la conversión del corazón
El mensaje central de este Evangelio es una invitación clara a la coherencia. Si hemos sido perdonados, estamos llamados a perdonar. No desde la obligación fría, sino desde la gratitud. El corazón que experimenta la misericordia de Dios no puede permanecer cerrado.
Este llamado es exigente, pero también profundamente esperanzador. Dios no nos pide algo que Él mismo no practique con nosotros cada día. Su perdón es paciente, constante, generoso. Cuando nos abrimos a esa experiencia, encontramos la fuerza para ofrecer lo mismo a quienes nos rodean.
En este martes de la tercera semana de Cuaresma, podemos detenernos un momento y preguntarnos: ¿a quién necesito perdonar? ¿Qué resentimiento estoy sosteniendo? ¿He olvidado cuánto he sido perdonado yo mismo? No se trata de resolver todo de inmediato, sino de dar el primer paso interior.
Al cerrar esta reflexión, podemos hacer un momento de silencio y presentar al Señor nuestras heridas y resistencias. Pedirle la gracia de un corazón misericordioso, capaz de perdonar con sinceridad. Que este tiempo cuaresmal nos ayude a vivir reconciliados, recordando que la medida del amor que recibimos es la medida del amor que estamos llamados a dar.
Un momento de oración para aquietar el corazón.
Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Martes 10 de Marzo.
Libro de Daniel 3, 25. 34-43.
En aquel tiempo, Azarías oró al Señor, diciendo:
“Señor, Dios nuestro, no nos abandones nunca;
por el honor de tu nombre no rompas tu alianza;
no apartes de nosotros tu misericordia,
por Abraham, tu amigo,
por Isaac, tu siervo,
por Jacob, tu santo,
a quienes prometiste multiplicar su descendencia,
como las estrellas del cielo y las arenas de la playa.
Pero ahora, Señor, nos vemos empequeñecidos
frente a los demás pueblos
y estamos humillados por toda la tierra,
a causa de nuestros pecados.
Ahora no tenemos príncipe ni jefe ni profeta;
ni holocausto ni sacrificio ni ofrenda ni incienso;
ni lugar donde ofrecerte las primicias y alcanzar misericordia.
Por eso, acepta nuestro corazón adolorido
y nuestro espíritu humillado,
como un sacrificio de carneros y toros,
como un millar de corderos cebados.
Que ése sea hoy nuestro sacrificio
y que sea perfecto en tu presencia,
porque los que en ti confían no quedan defraudados.
Ahora te seguiremos de todo corazón;
te respetamos y queremos encontrarte;
no nos dejes defraudados.
Trátanos según tu clemencia
y tu abundante misericordia.
Sálvanos con tus prodigios
y da gloria a tu nombre”.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 24, 4bc-5ab. 6-7bc. 8-9.
Descúbrenos, Señor, tus caminos,
guíanos con la verdad de tu doctrina.
Tú eres nuestro Dios y salvador
y tenemos en ti nuestra esperanza.
Sálvanos, Señor, tú que eres misericordioso.
Acuérdate, Señor, que son eternos
tu amor y tu ternura.
Según ese amor y esa ternura,
acuérdate de nosotros.
Sálvanos, Señor, tú que eres misericordioso.
Porque el Señor es recto y bondadoso,
indica a los pecadores el sendero,
guía por la senda recta a los humildes
Y descubre a los pobres sus caminos.
Sálvanos, Señor, tú que eres misericordioso.
Aclamación antes del Evangelio
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Todavía es tiempo, dice el Señor,
Arrepiéntanse de todo corazón y vuélvanse a mí,
que soy compasivo y misericordioso.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Evangelio de Hoy Martes 10 de Marzo de 2026.
Evangelio según San Mateo 18, 21-35.
En aquel tiempo, Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: “Si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contestó: “No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete”.
Entonces Jesús les dijo: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta le perdonó la deuda.
Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: ‘Págame lo que me debes’. El compañero se le arrodilló y le rogaba: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo’. Pero el otro no quiso escucharlo, sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ‘Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?’ Y el señor, encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano”.
👉 Conozca la vida y el mensaje del santo del día de hoy
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.
