Evangelio de Hoy Domingo 11 de Enero de 2026.

Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Domingo 11 de Enero y la homilía diaria.

Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.

Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Domingo 11 de Enero.

Libro de Isaías 42, 1-4. 6-7.

Esto dice el Señor:
“Miren a mi siervo, a quien sostengo,
a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.
En él he puesto mi espíritu
para que haga brillar la justicia sobre las naciones.

No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las calles;
no romperá la caña resquebrajada,
ni apagará la mecha que aún humea.
Promoverá con firmeza la justicia,
no titubeará ni se doblegará
hasta haber establecido el derecho sobre la tierra
y hasta que las islas escuchen su enseñanza.

Yo, el Señor,
fiel a mi designio de salvación,
te llamé, te tomé de la mano, te he formado
y te he constituido alianza de un pueblo,
luz de las naciones,
para que abras los ojos de los ciegos,
saques a los cautivos de la prisión
y de la mazmorra a los que habitan en tinieblas”.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 28, 1a y 2. 3ac-4. 3b y 9b-10.

Hijos de Dios, glorifiquen al Señor, 
denle la gloria que merece. 
Postrados en su templo santo, 
alabemos al Señor. 
Te alabamos, Señor.

La voz del Señor se deja oír 
sobre las aguas torrenciales. 
La voz del Señor es poderosa,
la voz del Señor es imponente.
Te alabamos, Señor.

El Dios de majestad hizo sonar 
el trueno de su voz.
El Señor se manifestó sobre las aguas 
desde su trono eterno.
Te alabamos, Señor.


Segunda Lectura de Hoy Domingo 11 de Enero.

Libro de Los Hechos de los Apóstoles 10, 34-38 3, 2-3a. 5-6.

En aquellos días, Pedro se dirigió a Cornelio y a los que estaban en su casa, con estas palabras: “Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que fuere. Él envió su palabra a los hijos de Israel, para anunciarles la paz por medio de Jesucristo, Señor de todos.

Ya saben ustedes lo sucedido en toda Judea, que tuvo principio en Galilea, después del bautismo predicado por Juan: cómo Dios ungió con el poder del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret, y cómo éste pasó haciendo el bien, sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él, y exclamó:
“Éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo”.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Domingo 11 de Enero de 2026.

Evangelio según San Mateo 3, 13-17.

En aquel tiempo, Jesús llegó de Galilea al río Jordán y le pidió a Juan que lo bautizara. Pero Juan se resistía, diciendo: “Yo soy quien debe ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a que yo te bautice?” Jesús le respondió: “Haz ahora lo que te digo, porque es necesario que así cumplamos todo lo que Dios quiere”. Entonces Juan accedió a bautizarlo.

Al salir Jesús del agua, una vez bautizado, se le abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios, que descendía sobre él en forma de paloma y oyó una voz que decía desde el cielo: “Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias”.


Homilía de hoy Domingo 11 de Enero.

Homilía: Acoger el camino de Dios con humildad y obediencia.

El Evangelio de hoy nos presenta a Jesús acercándose al Jordán para ser bautizado. Este gesto, en apariencia sencillo, encierra un significado profundo. Aquel que no conoce el pecado se coloca en la fila de los pecadores, no por necesidad propia, sino por amor y solidaridad con la humanidad. Jesús no se sitúa por encima, sino que desciende hasta nuestra condición para abrirnos el camino hacia Dios.

Juan el Bautista se resiste, consciente de su pequeñez ante quien viene a él. Sin embargo, Jesús lo invita a cumplir la voluntad divina, recordándole que es necesario aceptar el plan de Dios aun cuando no se comprenda del todo. En esta escena contemplamos una enseñanza esencial: la obediencia humilde es el camino por el cual Dios realiza su obra de salvación. Jesús no busca privilegios ni excepciones, sino que abraza plenamente la misión que el Padre le confía.

Al salir del agua, se manifiesta el misterio de Dios. El cielo se abre, el Espíritu desciende y la voz del Padre declara su complacencia en el Hijo. Este momento revela quién es verdaderamente Jesús y confirma que su camino, marcado por la humildad y la entrega, es el camino querido por Dios. No es la grandeza exterior lo que agrada al Padre, sino la fidelidad y el amor obediente.

Este pasaje nos invita a revisar nuestra propia actitud ante la voluntad de Dios. Muchas veces deseamos comprenderlo todo antes de obedecer, o buscamos caminos más cómodos. Jesús nos enseña que la verdadera fe se vive en la confianza, incluso cuando el camino exige renuncia y humildad.

El bautismo de Jesús marca el inicio de su misión pública, pero también ilumina la nuestra. Estamos llamados a vivir como hijos amados, dejándonos guiar por el Espíritu y buscando agradar a Dios con una vida coherente y entregada.

Pidamos hoy la gracia de acoger la voluntad del Padre con un corazón humilde y obediente. Que sepamos seguir el ejemplo de Cristo, caminando con fidelidad, confiados en que Dios se complace en quienes se abandonan a su amor. Amén.


El Santo Del Día de Hoy


Oraciones Del Padre Ignacio Larrañaga.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

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