Evangelio de Hoy Martes 11 de Noviembre de 2025.

Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Martes 11 de Noviembre y la homilía diaria.

Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.

Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Martes 11 de Noviembre.

Libro de la Sabidurίa 2, 23–3, 9

Dios creó al hombre para que fuera inmortal,
lo hizo a imagen y semejanza de sí mismo;
mas, por envidia del diablo,
entró la muerte en el mundo,
y la experimentan quienes le pertenecen.

En cambio, las almas de los justos están en las manos de Dios
y no los alcanzará ningún tormento.
Los insensatos pensaban que los justos habían muerto,
que su salida de este mundo era una desgracia
y su salida de entre nosotros, una completa destrucción.
Pero los justos están en paz.

La gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo,
pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad.
Después de breves sufrimientos
recibirán una abundante recompensa,
pues Dios los puso a prueba
y los halló dignos de sí.
Los probó como oro en el crisol
y los aceptó como un holocausto agradable.

En el día del juicio brillarán los justos
como chispas que se propagan en un cañaveral.
Juzgarán a las naciones y dominarán a los pueblos,
y el Señor reinará eternamente sobre ellos.

Los que confían en el Señor comprenderán la verdad
y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado,
porque Dios ama a sus elegidos y cuida de ellos.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 33, 2-3. 16-17. 18-19.

Bendeciré al Señor a todas horas,
no cesará mi boca de alabarlo.
Yo me siento orgulloso del Señor,
que se alegre su pueblo al escucharlo.
Bendigamos al Señor a todas horas.

Los ojos del Señor cuidan al justo
y a su clamor están atentos sus oídos.
Contra el malvado, en cambio, está el Señor,
para borrar de la tierra su recuerdo.
Bendigamos al Señor a todas horas.

Escucha el Señor al hombre justo
y lo libra de todas sus congojas.
El Señor no está lejos de sus fieles
y levanta a las almas abatidas.
Bendigamos al Señor a todas horas.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará
y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Martes 11 de Noviembre de 2025.

Evangelio según San Lucas 17, 7-10.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “¿Quién de ustedes, si tiene un siervo que labra la tierra o pastorea los rebaños, le dice cuando éste regresa del campo: ‘Entra enseguida y ponte a comer’? ¿No le dirá más bien: ‘Prepárame de comer y disponte a servirme, para que yo coma y beba; después comerás y beberás tú?’ ¿Tendrá acaso que mostrarse agradecido con el siervo, porque éste cumplió con su obligación?

Así también ustedes, cuando hayan cumplido todo lo que se les mandó, digan: ‘No somos más que siervos; sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer’ “.


Homilía de hoy Martes 11 de Noviembre.

Servir con humildad y sin buscar recompensas.

El Evangelio de hoy nos invita a contemplar el valor profundo del servicio cristiano. Jesús nos enseña, con una parábola sencilla pero contundente, que el discípulo debe servir a Dios con humildad y sin esperar recompensa. Nos recuerda que, aun después de haber cumplido con todo lo que se nos ha mandado, debemos reconocer: “Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que debíamos hacer.”

Estas palabras, lejos de desanimarnos, nos ayudan a comprender la verdadera actitud del corazón que sigue a Cristo. En un mundo que busca constantemente el reconocimiento y la recompensa, Jesús nos enseña que el auténtico servicio nace del amor, no del interés. Servir a Dios y a los hermanos es un privilegio, no una carga. Nuestra alegría debe brotar del simple hecho de haber podido colaborar, aunque sea mínimamente, en la obra del Reino.

La humildad del siervo fiel consiste en reconocer que todo bien proviene de Dios. Sin Él, nada podemos hacer. Por eso, el discípulo que sirve con amor no se engrandece ni se enorgullece, sino que ofrece su trabajo como una oblación silenciosa, sabiendo que su Señor ve en lo secreto y recompensa con su gracia.

Pidamos al Señor que nos conceda un corazón humilde, dispuesto a servir sin condiciones, con amor y fidelidad. Que nuestro trabajo cotidiano, por sencillo que sea, se convierta en un acto de adoración y gratitud al Dios que nos llama a colaborar en su misión salvadora. Amén.


Oraciones Del Padre Ignacio Larrañaga.

Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

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