Evangelio De Hoy 17 de Marzo


Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Martes de la IV semana de Cuaresma encontrará el Evangelio según San Juan 5, 1-16 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.


Homilía y reflexión del Evangelio de hoy Martes 17 de Marzo.

Cuando el sufrimiento se vuelve parte de la vida

El Evangelio de hoy nos presenta a un hombre que llevaba muchos años enfermo, esperando junto a un lugar donde muchos buscaban sanación. Su historia está marcada por la espera, por la frustración y por la sensación de no tener a nadie que lo ayude. Su situación refleja una experiencia muy humana: cuando el sufrimiento se prolonga, puede instalarse una sensación de resignación, como si nada pudiera cambiar.

Jesús se acerca a este hombre y le hace una pregunta sorprendente: si realmente quiere sanar. No es una pregunta obvia, porque a veces el dolor prolongado puede hacernos perder la esperanza. Cuando nos acostumbramos a una situación difícil, incluso imaginar un cambio puede parecer imposible.

Este encuentro nos invita a preguntarnos si hay aspectos de nuestra vida donde nos hemos acostumbrado demasiado a la tristeza, al desánimo o a ciertas actitudes que nos limitan.

La mirada de Jesús que despierta la esperanza

Jesús no ignora la historia del hombre ni minimiza su sufrimiento. Se acerca, lo mira y le dirige una palabra que abre una posibilidad nueva. Esa palabra rompe con la resignación y lo invita a levantarse.

En muchos momentos de la vida necesitamos esa mirada que nos devuelve la esperanza. Dios no se acerca solo cuando la vida está ordenada o cuando todo está bien. Se acerca también en nuestras limitaciones, en nuestras fragilidades, en nuestras historias marcadas por el cansancio.

La Cuaresma es un tiempo para dejarnos encontrar por esa mirada. Para permitir que Dios toque aquellas partes de nuestra vida que hemos dado por perdidas o imposibles de cambiar.

Levantarse y comenzar de nuevo

La palabra de Jesús no se queda en el consuelo; invita a un movimiento concreto: levantarse y caminar. La sanación implica también una decisión personal, una respuesta que pone en marcha la vida nuevamente.

Esto tiene una enseñanza muy profunda. Dios actúa en nosotros, pero también nos invita a dar pasos. Convertirse significa levantarse de aquello que nos paraliza: el miedo, el resentimiento, la falta de esperanza, la costumbre de vivir con el corazón cerrado.

Cada pequeño paso en dirección al bien es ya una señal de vida nueva. No hace falta que el cambio sea perfecto o inmediato. Lo importante es comenzar a caminar.

Una invitación a renovar la vida

El mensaje central de este Evangelio es una invitación a no quedarnos atrapados en el pasado ni en nuestras limitaciones. Dios siempre abre caminos nuevos. Incluso cuando la vida parece estancada, su palabra puede despertar una esperanza inesperada.

En este martes de la cuarta semana de Cuaresma, el Evangelio nos invita a mirar con sinceridad nuestra propia vida. ¿Hay algo que necesita ser levantado? ¿Alguna actitud que nos mantiene paralizados? ¿Algún aspecto de nuestra historia donde hemos dejado de esperar?

Al finalizar esta reflexión, podemos hacer un momento de silencio interior y presentarle al Señor nuestras debilidades y cansancios. Pedirle la gracia de escuchar su palabra que invita a levantarnos. Que este tiempo de Cuaresma nos ayude a descubrir que Dios siempre ofrece una oportunidad para comenzar de nuevo y caminar hacia una vida más plena.


Un momento de oración para aquietar el corazón.

Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.


Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Martes 17 de Marzo.

Libro de Ezequiel 47, 1-9. 12.

En aquellos tiempos, un hombre me llevó a la entrada del templo. Por debajo del umbral manaba agua hacia el oriente, pues el templo miraba hacia el oriente, y el agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar.

Luego me hizo salir por el pórtico del norte y dar la vuelta hasta el pórtico que mira hacia el oriente, y el agua corría por el lado derecho. Aquel hombre salió hacia el oriente, y con la cuerda que tenía en la mano, midió quinientos metros y me hizo atravesar por el agua, que me daba a los tobillos. Midió otros quinientos metros y me hizo pasar; el agua me daba a las rodillas. Midió quinientos más y me hizo cruzar; el agua me daba a la cintura. Era ya un torrente que yo no podía vadear, pues habían crecido las aguas y no se tocaba el fondo. Entonces me dijo: “¿Has visto, hijo de hombre?”

Después me hizo volver a la orilla del torrente, y al mirar hacia atrás, vi una gran cantidad de árboles en una y otra orilla. Aquel hombre me dijo: “Estas aguas van hacia la región oriental; bajarán hasta el Arabá, entrarán en el mar de aguas saladas y lo sanearán.

Todo ser viviente que se mueva por donde pasa el torrente, vivirá; habrá peces en abundancia, porque los lugares a donde lleguen estas aguas quedarán saneados y por dondequiera que el torrente pase, prosperará la vida. En ambas márgenes del torrente crecerán árboles frutales de toda especie, de follaje perenne e inagotables frutos. Darán frutos nuevos cada mes, porque los riegan las aguas que manan del santuario. Sus frutos servirán de alimento y sus hojas, de medicina”.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 45, 2-3. 5-6. 8-9.

Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
quien en todo peligro nos socorre. 
Por eso no tememos, aunque tiemble,
y aunque al fondo del mar caigan los montes.
Con nosotros está Dios, el Señor.

Un río alegra a la ciudad de Dios,
su morada el Altísimo hace santa.
Teniendo a Dios, Jerusalén no teme, 
porque Dios la protege desde el alba. 
Con nosotros está Dios, el Señor.

Con nosotros está Dios, el Señor; 
es el Dios de Israel nuestra defensa. 
Vengan a ver las cosas sorprendentes
que ha hecho el Señor sobre la tierra. 
Con nosotros está Dios, el Señor.


Aclamación antes del Evangelio

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Crea en mí, Señor, un corazón puro
y devuélveme tu salvación, que regocija.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Evangelio de Hoy Martes 17 de Marzo de 2026.

Evangelio según San Juan 5, 1-16.

Era un día de fiesta para los judíos, cuando Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, una piscina llamada Betesdá, en hebreo, con cinco pórticos, bajo los cuales yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.

Al verlo ahí tendido y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo en tal estado, Jesús le dijo: “¿Quieres curarte?” Le respondió el enfermo: “Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya otro ha bajado antes que yo”. Jesús le dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda”. Al momento el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar.

Aquel día era sábado. Por eso los judíos le dijeron al que había sido curado: “No te es lícito cargar tu camilla”. Pero él contestó: “El que me curó me dijo: ‘Toma tu camilla y anda’ “. Ellos le preguntaron: “¿Quién es el que te dijo: ‘Toma tu camilla y anda’?” Pero el que había sido curado no lo sabía, porque Jesús había desaparecido entre la muchedumbre. Más tarde lo encontró Jesús en el templo y le dijo: “Mira, ya quedaste sano.

No peques más, no sea que te vaya a suceder algo peor”. Aquel hombre fue y les contó a los judíos que el que lo había curado era Jesús. Por eso los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado.


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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

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