Lunes de la III semana de Pascua.
Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Lunes de la III semana de Pascua encontrará el Evangelio según San Juan 6, 22-29 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.
Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 20 de Abril.
Buscar a Jesús por lo que realmente importa
El Evangelio de hoy nos presenta a la gente que busca a Jesús después de haber experimentado un signo que los sorprendió. Lo siguen, lo buscan, pero Jesús les hace notar algo importante: no todos lo buscan por las mismas razones. Algunos lo hacen movidos por lo inmediato, por lo que recibieron, por lo que les resultó útil.
Este llamado es muy actual. También nosotros podemos acercarnos a Dios buscando solo soluciones, ayuda puntual o beneficios concretos. No está mal presentar nuestras necesidades, pero el Evangelio nos invita a ir más allá. A buscar a Jesús no solo por lo que da, sino por quién es.
La fe madura cuando pasa de lo superficial a lo profundo, cuando deja de centrarse solo en lo inmediato y comienza a abrirse a una relación más auténtica.
No quedarse en lo pasajero
Jesús habla de un alimento que no se agota, que no se limita a lo material. Invita a no quedarse solo en lo que pasa, en lo que se consume rápidamente, sino a buscar aquello que permanece.
En la vida cotidiana, muchas veces nos enfocamos en lo urgente: trabajo, preocupaciones, responsabilidades. Todo eso es importante, pero no agota el sentido de la vida. Hay una dimensión más profunda que necesita ser alimentada.
El Evangelio nos invita a preguntarnos: ¿qué estoy buscando realmente? ¿Estoy alimentando solo lo inmediato o también mi vida interior?
La Pascua nos recuerda que hay una vida nueva que no se agota, una vida que crece cuando nos abrimos a Dios.
La obra que Dios quiere
Cuando le preguntan qué deben hacer, Jesús responde de una manera sencilla pero profunda: creer. No propone una lista de acciones complejas, sino una actitud fundamental: confiar.
Creer no es solo aceptar una idea, sino apoyarse en Dios, confiar en su palabra, abrir el corazón a su presencia. Es una relación viva, que se construye día a día.
En nuestra vida, muchas veces buscamos hacer más, cumplir más, resolver todo por nuestras propias fuerzas. El Evangelio nos recuerda que el primer paso es confiar. Desde esa confianza nacen las acciones verdaderas.
Una invitación a profundizar la fe
El mensaje central de este Evangelio es una invitación a revisar nuestra búsqueda. A pasar de una fe centrada en lo que recibimos a una fe centrada en la relación con Dios.
En este lunes de la tercera semana de Pascua, podemos preguntarnos con sinceridad: ¿por qué busco a Jesús? ¿Qué lugar ocupa en mi vida?
La Pascua es un tiempo para profundizar, para crecer, para renovar el sentido de nuestra fe.
Al cerrar esta reflexión, podemos hacer un momento de silencio interior y presentarle al Señor nuestras búsquedas. Pedirle la gracia de buscarlo con un corazón sincero, de no quedarnos en lo superficial y de abrirnos a una relación más profunda.
Que este tiempo pascual nos ayude a descubrir que cuando buscamos a Dios de verdad, encontramos algo que no se agota: una vida llena de sentido, de paz y de esperanza.
Un momento de oración para aquietar el corazón.
Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Lunes 20 de Abril.
Libro de los Hechos de los Apóstoles 6, 8-15.
En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y signos entre la gente.
Algunos judíos de la sinagoga llamada “de los Libertos”, procedentes de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no podían refutar la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.
Entonces sobornaron a algunos hombres para que dijeran: “Nosotros hemos oído a este hombre blasfemar contra Moisés y contra Dios”.
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; cayeron sobre Esteban, se apoderaron de él por sorpresa y lo llevaron ante el sanedrín. Allí presentaron testigos falsos, que dijeron: “Este hombre no deja de hablar contra el lugar santo del templo y contra la ley. Lo hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret va a destruir el lugar santo y a cambiar las tradiciones que recibimos de Moisés”.
Los miembros del sanedrín miraron a Esteban y su rostro les pareció tan imponente como el de un ángel.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 118, 23-24. 26-27. 29-30.
Aunque los poderosos se burlen de mí,
yo seguiré observando fielmente tu ley.
Tus mandamientos, Señor, son mi alegría;
ellos son también mis consejeros.
Dichoso el que cumple en la voluntad del Señor. Aleluya.
Te conté mis necesidades y me escuchaste;
enséñame, Señor, tu voluntad.
Dame nueva luz para conocer tu ley
y para meditar las maravillas de tu amor.
Dichoso el que cumple en la voluntad del Señor. Aleluya.
Apártame de los caminos falsos,
y dame la gracia de cumplir tu voluntad.
He escogido el camino de la lealtad
a tu voluntad y a tus mandamientos.
Dichoso el que cumple en la voluntad del Señor. Aleluya.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre,
sino también de toda palabra
que sale de la boca de Dios.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Lunes 20 de Abril de 2026.
Evangelio según San Juan 6, 22-29.
Después de la multiplicación de los panes, cuando Jesús dio de comer a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago.
Al día siguiente, la multitud, que estaba en la otra orilla del lago, se dio cuenta de que allí no había más que una sola barca y de que Jesús no se había embarcado con sus discípulos, sino que éstos habían partido solos. En eso llegaron otras barcas desde Tiberíades al lugar donde la multitud había comido el pan. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo llegaste acá?” Jesús les contestó: “Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto signos, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello”.
Ellos le dijeron: “¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?” Respondió Jesús: “La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado”.
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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.
