Lunes de la semana santa.
Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Lunes de la semana santa
encontrará el Evangelio según Juan 12, 1-11 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.
Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 30 de Marzo.
Un gesto de amor que no calcula
El Evangelio de hoy nos sitúa en un ambiente íntimo, en una casa donde Jesús es recibido con cercanía. Allí, en medio de una comida, una mujer realiza un gesto inesperado: derrama un perfume valioso sobre Jesús. No mide, no calcula, no se reserva nada. Su acción es desbordante, gratuita, profundamente expresiva.
Este gesto nos habla de un amor que no se guía por la lógica del rendimiento o de la utilidad. Es un amor que se entrega sin medir consecuencias. En nuestra vida cotidiana, muchas veces estamos acostumbrados a calcular: cuánto damos, qué recibimos, qué conviene. El Evangelio nos invita a descubrir otra forma de amar, una que nace de la gratitud y de la entrega sincera.
La incomprensión frente a lo gratuito
El gesto de la mujer no es comprendido por todos. Aparece la crítica, el juicio, la mirada utilitaria que no logra ver el valor de lo que está ocurriendo. Para algunos, ese acto parece un desperdicio. No logran reconocer que hay cosas que no se pueden medir solo en términos prácticos.
También en nuestra vida podemos experimentar algo similar. El amor verdadero, el tiempo dedicado, la entrega sincera, muchas veces no son valorados o son malinterpretados. El Evangelio nos enseña que no todo lo importante se puede calcular. Hay gestos que tienen sentido en sí mismos, porque nacen del amor.
La Cuaresma, especialmente en esta semana santa, nos invita a revisar desde dónde damos. Si desde la obligación o desde un corazón agradecido.
Preparar el corazón para la entrega
Jesús reconoce el valor de ese gesto y lo vincula con lo que está por venir. No es un acto aislado, sino una expresión que se inserta en el camino hacia la entrega total. El amor que se expresa en lo pequeño prepara el corazón para momentos más grandes.
Este detalle es muy importante. La vida de fe no se construye solo en grandes decisiones, sino en gestos concretos que van formando el corazón. Cada acto de generosidad, cada gesto de amor sincero, nos prepara para vivir con mayor profundidad.
En la vida diaria, estos gestos pueden ser sencillos: una palabra de aliento, un tiempo compartido, una ayuda ofrecida sin esperar nada a cambio. Allí se construye una fe viva.
Elegir el camino del amor que se entrega
El Evangelio también deja ver un contraste fuerte. Mientras unos se abren al amor y al reconocimiento de Jesús, otros comienzan a endurecerse y a planear acciones contrarias. Este contraste nos recuerda que siempre estamos llamados a elegir.
El mensaje central de este Evangelio es una invitación a vivir una fe generosa, que no se mide por el cálculo, sino por el amor. En esta semana santa, somos invitados a acompañar a Jesús con un corazón dispuesto, a no quedarnos en lo superficial, sino a entrar en el sentido profundo de su entrega.
Hoy podemos preguntarnos con sinceridad: ¿cómo estoy amando? ¿Desde el cálculo o desde la gratuidad? ¿Me animo a dar más de mí mismo, aunque no siempre sea comprendido?
Al cerrar esta reflexión, podemos hacer un momento de silencio interior y ofrecerle al Señor lo que somos y lo que tenemos. Pedirle la gracia de un corazón generoso, capaz de amar sin medir. Que esta semana santa nos ayude a descubrir que el amor verdadero siempre deja huella y nos acerca más a Dios.
Un momento de oración para aquietar el corazón.
Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Lunes 30 de Marzo.
Libro de Isaías 42, 1-7.
Miren a mi siervo, a quien sostengo,
a mi elegido, en quien tengo mis complacencias.
En él he puesto mi espíritu,
para que haga brillar la justicia sobre las naciones.
No gritará, no clamará, no hará oír su voz por las calles;
no romperá la caña resquebrajada,
ni apagará la mecha que aún humea.
Promoverá con firmeza la justicia,
no titubeará ni se doblegará
hasta haber establecido el derecho sobre la tierra
y hasta que las islas escuchen su enseñanza.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 26, 1. 2. 3. 13-14.
El Señor es mi luz y mi salvación.
¿A quién voy a tenerle miedo?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién podrá hacerme temblar?
El Señor es mi luz y mi salvación.
Cuando me asaltan los malvados
para devorarme,
ellos, enemigos y adversarios,
tropiezan y caen.
El Señor es mi luz y mi salvación.
Aunque se lance contra mí un ejército,
no temerá mi corazón;
aun cuando hagan la guerra contra mí,
tendré plena confianza en el Señor.
El Señor es mi luz y mi salvación.
La bondad del Señor espero ver
en esta misma vida.
Armate de valor y fortaleza
y en el Señor confía.
El Señor es mi luz y mi salvación.
Aclamación antes del Evangelio
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Señor Jesús, rey nuestro,
sólo tú has tenido compasión de nuestras faltas.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Evangelio de Hoy Lunes 30 de Marzo de 2026.
Evangelio según San Juan 12, 1-11.
Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. María tomó entonces una libra de perfume de nardo auténtico, muy costoso, le ungió a Jesús los pies con él y se los enjugó con su cabellera, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.
Entonces Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que iba a entregar a Jesús, exclamó: “¿Por qué no se ha vendido ese perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?” Esto lo dijo, no porque le importaran los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía a su cargo la bolsa, robaba lo que echaban en ella.
Entonces dijo Jesús: “Déjala. Esto lo tenía guardado para el día de mi sepultura; porque a los pobres los tendrán siempre con ustedes, pero a mí no siempre me tendrán”.
Mientras tanto, la multitud de judíos, que se enteró de que Jesús estaba allí, acudió, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien el Señor había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes deliberaban para matar a Lázaro, porque a causa de él, muchos judíos se separaban y creían en Jesús.
👉 Conozca la vida y el mensaje del santo del día de hoy
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.
