Evangelio De Hoy 31 de Marzo


Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Martes de la semana santa
encontrará el Evangelio según San Juan 13, 21-33. 36-38 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.


Homilía y reflexión del Evangelio de hoy Martes 31 de Marzo.

El dolor de ser traicionado

El Evangelio de hoy nos introduce en un momento muy íntimo y a la vez doloroso. Jesús comparte la mesa con sus discípulos y, en ese contexto de cercanía, anuncia que uno de ellos lo va a traicionar. No es una escena distante, sino profundamente humana. La traición no viene de un enemigo lejano, sino de alguien cercano, de alguien que ha compartido el camino.

Este momento nos muestra que Jesús conoce el dolor de las relaciones heridas. No es ajeno a la fragilidad humana. También nosotros, en distintos momentos, hemos experimentado decepciones, rupturas o desilusiones. El Evangelio nos recuerda que Dios no está lejos de esas experiencias; las conoce desde dentro.

La oscuridad que avanza en el corazón

El relato describe cómo uno de los discípulos toma una decisión que lo aleja de la luz. No es un hecho repentino, sino el resultado de un proceso interior. Cuando el corazón se cierra, cuando dejamos de escuchar, cuando permitimos que crezcan otras intenciones, la oscuridad encuentra lugar.

Esta enseñanza es muy importante para nuestra vida. Las grandes caídas no suelen comenzar de golpe, sino en pequeños descuidos, en decisiones que parecen insignificantes. La Cuaresma nos invita a prestar atención a esos movimientos interiores, a cuidar el corazón antes de que se endurezca.

No se trata de vivir con miedo, sino con conciencia. Dios siempre ofrece luz, pero necesita un corazón dispuesto a recibirla.

La fragilidad de quien quiere ser fiel

En el mismo Evangelio aparece otra actitud distinta, pero también muy humana. Uno de los discípulos expresa su deseo de seguir a Jesús hasta el final, pero no logra sostener esa promesa. Su intención es buena, pero su fragilidad se hace evidente.

Este contraste nos ayuda a reconocernos. Muchas veces queremos ser fieles, queremos hacer el bien, pero nos encontramos con nuestros límites. La fe no se construye sobre la perfección, sino sobre la humildad de reconocer que necesitamos la gracia de Dios.

Jesús no rechaza esa fragilidad. La conoce y la acompaña. Sabe que el camino de la fe es un proceso donde aprendemos a confiar más en Dios que en nuestras propias fuerzas.

Permanecer en el amor en medio de la prueba

En medio de todo, Jesús no deja de amar. A pesar de la traición, del abandono que se avecina y de la debilidad de sus discípulos, su camino sigue siendo el amor. No responde con rechazo ni con dureza, sino con una entrega que permanece fiel.

El mensaje central de este Evangelio es una invitación a permanecer en ese amor, incluso cuando la vida se vuelve difícil. No es un amor ingenuo, sino un amor que atraviesa la prueba y no se detiene.

En este martes de la Semana Santa, somos invitados a mirar nuestro propio corazón. ¿Dónde estamos hoy? ¿En la cercanía fiel, en la fragilidad que duda, o en el riesgo de alejarnos sin darnos cuenta?

Al cerrar esta reflexión, podemos hacer un momento de silencio interior y presentarle al Señor nuestras debilidades y temores. Pedirle la gracia de permanecer en su amor, aun cuando nos sentimos frágiles. Que esta Semana Santa nos ayude a confiar más en su fidelidad que en nuestras fuerzas, sabiendo que su amor nunca nos abandona y siempre nos ofrece un camino de regreso.


Un momento de oración para aquietar el corazón.

Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.


Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Martes 31 de Marzo.

Libro de Isaías 49, 1-6.

Escúchenme, islas;
pueblos lejanos, atiéndanme.
El Señor me llamó desde el vientre de mi madre;
cuando aún estaba yo en el seno materno,
él pronunció mi nombre.

Hizo de mi boca una espada filosa,
me escondió en la sombra de su mano,
me hizo flecha puntiaguda,
me guardó en su aljaba y me dijo:
“Tú eres mi siervo, Israel;
en ti manifestaré mi gloria”.
Entonces yo pensé: “En vano me he cansado,
inútilmente he gastado mis fuerzas;
en realidad mi causa estaba en manos del Señor,
mi recompensa la tenía mi Dios”.

Ahora habla el Señor,
el que me formó desde el seno materno,
para que fuera su servidor,
para hacer que Jacob volviera a él
y congregar a Israel en torno suyo
–tanto así me honró el Señor
y mi Dios fue mi fuerza–.
Ahora, pues, dice el Señor:
“Es poco que seas mi siervo
sólo para restablecer a las tribus de Jacob
y reunir a los sobrevivientes de Israel;
te voy a convertir en luz de las naciones,
para que mi salvación llegue
hasta los últimos rincones de la tierra”.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 70, 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15 y 17.

Señor, tú eres mi esperanza,
que no quede yo jamás defraudado.
Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme;
escucha mi oración y ponme a salvo.
En ti, Señor, he puesto mi esperanza.

Sé para mí un refugio,
ciudad fortificada en que me salves.
Y pues eres mi auxilio y mi defensa,
líbrame, Señor, de los malvados.
En ti, Señor, he puesto mi esperanza.

Señor, tú eres mi esperanza;
desde mi juventud en ti confío.
Desde que estaba en el seno de mi madre,
y me apoyaba en ti y tú me sostenías.
En ti, Señor, he puesto mi esperanza.

Yo proclamaré siempre tu justicia
y a todas horas, tu misericordia.
Me enseñaste a alabarte desde niño
y seguir alabándote es mi orgullo.
En ti, Señor, he puesto mi esperanza.


Aclamación antes del Evangelio

Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Señor Jesús, rey nuestro,
para obedecer al Padre, quisiste ser llevado a la cruz
como manso cordero al sacrificio.
Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Evangelio de Hoy Martes 31 de Marzo de 2026.

Evangelio según San Juan 13, 21-33. 36-38.

En aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus discípulos, se conmovió profundamente y declaró: “Yo les aseguro que uno de ustedes me va a entregar”. Los discípulos se miraron perplejos unos a otros, porque no sabían de quién hablaba. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a su derecha. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: “¿De quién lo dice?” Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: “Señor, ¿quién es?” Le contestó Jesús: “Aquel a quien yo le dé este trozo de pan, que voy a mojar”. Mojó el pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote; y tras el bocado, entró en él Satanás.

Jesús le dijo entonces a Judas: “Lo que tienes que hacer, hazlo pronto”. Pero ninguno de los comensales entendió a qué se refería; algunos supusieron que, como Judas tenía a su cargo la bolsa, Jesús le había encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el bocado, salió inmediatamente. Era de noche.

Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: “Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará.

Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les dije a los judíos, así se lo digo a ustedes ahora: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden ir’ “. Simón Pedro le dijo: “Señor, ¿a dónde vas?” Jesús le respondió: “A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; me seguirás más tarde”. Pedro replicó: “Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti”. Jesús le contestó: “¿Conque darás tu vida por mí? Yo te aseguro que no cantará el gallo, antes de que me hayas negado tres veces”.


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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

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