Evangelio de Hoy Lunes 5 de Enero de 2026.
Como todos los días, hoy les traemos a ustedes la palabra del señor. Lecturas, Salmo, Aclamación, el Evangelio de Hoy Lunes 5 de Enero y la homilía diaria.
Al final del artículo encontrarán el comentario al Evangelio del día de hoy para todos aquellos que quieran leer una explicación del evangelio, y las homilías diarias.
Lunes después de la Epifanía del Señor.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Lunes 5 de Enero.
Primera Carta de San Juan 3, 22. 4, 1-6.
Queridos hijos: Puesto que cumplimos los mandamientos de y hacemos lo que le agrada, ciertamente obtendremos de él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio. Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. En esto conocemos, por el Espíritu que él nos ha dado, que él permanece en nosotros.
Hermanos míos, no se dejen llevar de cualquier espíritu, sino examinen toda inspiración para ver si viene de Dios, pues han surgido por el mundo muchos falsos profetas. La presencia del Espíritu de Dios la pueden conocer en esto: Todo aquel que reconoce a Jesucristo, Palabra de Dios, hecha hombre, es de Dios. Todo aquel que no reconoce a Jesús, no es de Dios, sino que su espíritu es del anticristo. De éste han oído decir que ha de venir; pues bien, ya está en el mundo.
Ustedes son de Dios, hijitos míos, y han triunfado de los falsos profetas, porque más grande es el que está en ustedes que el que está en el mundo. Ellos son del mundo, enseñan cosas del mundo y el mundo los escucha. Pero nosotros somos de Dios y nos escucha el que es de Dios. En cambio, aquel que no es de Dios no nos escucha. De esta manera distinguimos entre el espíritu de la verdad y el espíritu del error.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 2, 7-8. 10-11.
Anunciar el decreto del Señor.
He aquí lo que me dijo:
“Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy.
Te daré en herencia las naciones,
y como propiedad, toda la tierra”.
Yo te daré en herencia las naciones.
Escuchen y comprendan estas cosas,
reyes y gobernantes de la tierra.
Adoren al Señor con reverencia,
sírvanlo con temor.
Yo te daré en herencia las naciones.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Predicaba Jesús la buena nueva del Reino
y sanaba toda enfermedad en el pueblo.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Lunes 5 de Enero de 2026.
Evangelio según San Mateo 4, 12-17. 23-25.
Al enterarse Jesús de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea, y dejando el pueblo de Nazaret, se fue a vivir a Cafarnaúm, junto al lago, en territorio de Zabulón y Neftalí, para que así se cumpliera lo que había anunciado el profeta Isaías:
Tierra de Zabulón y Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los paganos; el pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció.
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: “Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos”. Y andaba por toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando la buena nueva del Reino de Dios y curando a la gente de toda enfermedad y dolencia.
Su fama se extendió por toda Siria y le llevaban a todos los aquejados por diversas enfermedades y dolencias, a los poseídos, epilépticos y paralíticos, y él los curaba. Lo seguían grandes muchedumbres venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania.
Homilía de hoy Lunes 5 de Enero.
Homilía: Caminar en la luz que transforma la vida.
El Evangelio de hoy nos presenta el inicio de la misión pública de Jesús. Tras la prisión de Juan, el Señor se retira a Galilea y comienza a anunciar un mensaje central y decisivo: el Reino de Dios está cerca. No se trata solo de un cambio de lugar, sino del comienzo de un tiempo nuevo, donde la luz de Dios irrumpe en medio de un pueblo que caminaba en la oscuridad.
Jesús se establece en una región marcada por la mezcla de pueblos y por situaciones de pobreza y marginación. Allí, donde muchos podían sentirse olvidados o alejados, el Señor hace presente la cercanía de Dios. Este gesto nos revela que la salvación no se reserva a unos pocos, sino que se ofrece a todos, especialmente a quienes más necesitan esperanza. La luz de Cristo no excluye, ilumina; no condena, transforma.
El mensaje de Jesús es claro y exigente: es necesario un cambio interior. Convertirse no significa solo abandonar lo que está mal, sino orientar la vida hacia Dios, dejarse alcanzar por su misericordia y permitir que su amor renueve el corazón. El Reino no es una idea lejana, sino una realidad que comienza cuando acogemos a Cristo y dejamos que Él guíe nuestros pasos.
El Evangelio nos muestra también a Jesús recorriendo ciudades y aldeas, enseñando, anunciando y sanando. Su palabra y sus gestos revelan un Dios cercano, que se compadece del sufrimiento humano y actúa para devolver dignidad y vida. Allí donde llega Jesús, la esperanza se renueva y la fe despierta.
Este pasaje nos invita a preguntarnos si estamos dispuestos a dejarnos iluminar por la luz de Cristo. A veces nos acostumbramos a la oscuridad de la rutina, del pecado o del desaliento. El Señor hoy nos llama a salir de allí y a caminar en su luz.
Pidamos la gracia de acoger el llamado a la conversión, de abrir el corazón al Reino que se acerca y de dejarnos transformar por la presencia viva de Jesús, luz que no se apaga y esperanza que sostiene nuestra vida. Amén.
Oraciones Del Padre Ignacio Larrañaga.
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.
