Nuestra Señora de Lourdes
Hoy celebramos a Nuestra Señora de Lourdes, advocación mariana que recuerda la cercanía y la ternura de María con los enfermos y los sencillos. En Lourdes, la Virgen se manifestó como Madre que escucha, consuela y conduce a su Hijo Jesucristo.
En este día, la Iglesia nos invita a renovar la esperanza, a confiar en la misericordia de Dios y a presentar nuestras fragilidades con fe, sabiendo que María intercede por nosotros con amor maternal.

Biografía y legado de Santa Escolástica.
La devoción a Nuestra Señora de Lourdes tiene su origen en 1858, en la pequeña localidad de Lourdes, en Francia. Allí, la Virgen María se apareció a una joven humilde llamada Bernardita Soubirous. María no eligió a alguien poderoso ni instruido, sino a una niña sencilla, enferma y pobre, mostrando así que Dios se revela a los corazones humildes.
Durante las apariciones, María invitó a la oración, a la penitencia y a la conversión. Se presentó como la Inmaculada Concepción, confirmando una verdad de fe proclamada pocos años antes por la Iglesia. En ese lugar brotó una fuente de agua que se convirtió en signo de purificación y esperanza para miles de peregrinos que llegan con fe, buscando consuelo espiritual y fortaleza interior.
Con el paso del tiempo, Lourdes se transformó en un lugar de peregrinación mundial. Allí, personas enfermas, afligidas y necesitadas encuentran un espacio de oración profunda, solidaridad y esperanza. Más allá de los signos visibles, el verdadero legado de Nuestra Señora de Lourdes es espiritual: invita a confiar en Dios, a aceptar la cruz con fe y a descubrir que el sufrimiento, unido a Cristo, puede convertirse en camino de salvación.
María se presenta como Madre que acompaña, consuela y guía siempre hacia Jesús.
Virtudes y enseñanzas.
Humildad y sencillez del corazón.
Confianza plena en la misericordia de Dios.
Esperanza vivida en medio del dolor.
Llamado constante a la oración y a la conversión.
Oración al Santo de Hoy.
Nuestra Señora de Lourdes nos invita a acercarnos a Dios con fe sencilla y a confiarle nuestras enfermedades y preocupaciones. Su intercesión maternal sostiene a quienes sufren y renueva la esperanza del corazón. Lo invitamos a escuchar nuestra oración dedicada a Nuestra Señora de Lourdes en nuestro canal de YouTube y a pedir su ayuda para vivir con fe, paz y confianza en el Señor.
Oración a Nuestra Señora de Lourdes.

Reflexión final.
La devoción a Nuestra Señora de Lourdes nos recuerda que Dios no se olvida del sufrimiento humano. María se hace presente allí donde hay dolor, enfermedad y fragilidad, no para prometer una vida sin cruces, sino para ofrecer consuelo y esperanza. Su presencia nos enseña que la fe no elimina el sufrimiento, pero lo ilumina y lo transforma.
Hoy, Nuestra Señora de Lourdes nos invita a acercarnos a Dios con un corazón confiado. ¿Sabemos presentar nuestras heridas con fe? ¿Confiamos en la misericordia divina? María nos anima a no perder la esperanza, a orar con perseverancia y a dejarnos acompañar por su amor maternal.
Que su intercesión nos ayude a vivir nuestras pruebas unidos a Cristo, a ser solidarios con quienes sufren y a descubrir que, incluso en la fragilidad, Dios obra maravillas en quienes confían plenamente en Él.
