San José Pelczar
Hoy celebramos a San José Pelczar, obispo y pastor fiel, testigo de una fe profunda vivida en el servicio constante a Dios y a los más necesitados. Su vida estuvo marcada por el amor a la Eucaristía, la formación espiritual y una caridad incansable hacia los pobres.
La Iglesia Católica nos invita a contemplar su ejemplo de entrega silenciosa y compromiso pastoral, recordándonos que la santidad se construye con fidelidad diaria y amor concreto al prójimo.

Biografía y legado.
San José Pelczar nació en 1842 en Korczyna, en la actual Polonia, en una familia humilde y profundamente cristiana. Desde joven mostró una gran inclinación al estudio y a la vida espiritual. Fue ordenado sacerdote y se destacó rápidamente por su inteligencia, su capacidad docente y su profundo amor a la Iglesia. Ejerció como profesor universitario y formador, dedicando gran parte de su vida a la educación del clero y de los laicos.
Con el paso de los años, fue nombrado obispo de Przemyśl, misión que asumió con espíritu de servicio y gran responsabilidad pastoral. Como obispo, se preocupó especialmente por la formación espiritual de los sacerdotes, la catequesis del pueblo y la atención a los más pobres. Fundó congregaciones religiosas orientadas al servicio social y a la educación, convencido de que la fe debía traducirse en obras concretas de amor.
San José Pelczar vivió con gran austeridad y profunda vida de oración. Su amor a la Eucaristía marcó toda su espiritualidad y su acción pastoral. Acompañó a su pueblo en tiempos difíciles con cercanía y esperanza. Murió en 1924, dejando un legado de santidad pastoral, compromiso educativo y caridad activa.
Su vida demuestra que la fe auténtica transforma la sociedad cuando se vive con coherencia y entrega total.
Virtudes y enseñanzas.
Amor profundo a la Eucaristía.
Caridad activa hacia los pobres y necesitados.
Fidelidad pastoral y espíritu de servicio.
Compromiso con la educación y la formación cristiana.
Reflexión final.
La vida de San José Pelczar nos recuerda que la santidad se vive en la fidelidad cotidiana. Él supo unir el estudio, la oración y la acción pastoral sin separarlos jamás. Su cercanía a los pobres y su preocupación por la formación cristiana nacían de un corazón profundamente unido a Dios.
Hoy, su testimonio nos invita a revisar cómo vivimos nuestra fe. ¿Se refleja en obras concretas? ¿Alimenta nuestra vida de oración? San José Pelczar nos enseña que amar a Dios implica amar a los demás con hechos y no solo con palabras.
Que su intercesión nos ayude a vivir una fe coherente, a servir con humildad y a descubrir que cada acto de amor ofrecido a Dios tiene un valor eterno.
