Santo del día 24 de noviembre


Santo del día: San Andrés Dung-Lac.

Hoy celebramos a San Andrés Dung-Lac, sacerdote y mártir vietnamita, junto a sus compañeros mártires que ofrecieron su vida por amor a Cristo. Su fiesta honra el valor y la fe inquebrantable de quienes, en medio de la persecución, prefirieron morir antes que renunciar al Evangelio.

Su testimonio es una invitación a vivir la fe con fortaleza y fidelidad, incluso en los tiempos más difíciles.

Dung lac y sus compañeros martires
San Andrés Dung-Lac

Biografía y legado.

Andrés Dung-Lac nació en 1795 en Bac Ninh, Vietnam, en una familia pobre. Siendo joven, conoció la fe cristiana gracias a misioneros y fue bautizado con el nombre de Andrés. Se ordenó sacerdote y dedicó su vida a evangelizar, enseñar el catecismo y acompañar espiritualmente a los fieles, especialmente en las zonas rurales donde la persecución era más intensa.

Durante el siglo XIX, los cristianos vietnamitas sufrieron crueles torturas por su fe. Andrés fue arrestado varias veces por predicar el Evangelio. Finalmente, en 1839 fue capturado junto al sacerdote Pedro Thi y ambos fueron decapitados por negarse a renunciar a Cristo. Su martirio inspiró a muchos a permanecer firmes en la fe. En 1988, el papa Juan Pablo II canonizó a San Andrés Dung-Lac junto con otros 116 mártires de Vietnam.

Su vida nos recuerda que el amor a Dios puede vencer cualquier miedo y que la fe, cuando se vive con entrega, se convierte en luz para los demás.


Virtudes y enseñanzas.

Fidelidad a Cristo hasta las últimas consecuencias.

Amor pastoral y entrega al servicio del prójimo.

Fortaleza y esperanza en medio de la persecución.

Ejemplo de valentía y confianza en la providencia divina.


Oración al Santo de Hoy.

San Andrés nos enseña a mantener la fe viva en medio de las pruebas. Te invitamos a unirte en oración para pedir su intercesión, especialmente por quienes sufren persecución por su fe. Reza con devoción y entrega tu corazón a Cristo, siguiendo su ejemplo de amor y fidelidad.

San Andrés Dung-Lac y compañeros martires

Reflexión final.

El testimonio de San Andrés y sus compañeros mártires nos impulsa a valorar el don de la fe. En un mundo donde muchas veces se relativizan los valores cristianos, su ejemplo nos llama a mantenernos firmes, a no temer, y a proclamar con alegría que Cristo es nuestra esperanza.

Pidamos al Señor, por intercesión de San Andrés Dung-Lac, la gracia de ser testigos valientes del Evangelio. Que su vida inspire en nosotros el deseo de servir, perdonar y amar incluso cuando enfrentamos la incomprensión o la adversidad.


Oraciones Del Padre Ignacio Larrañaga.


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