San Felipe de Jesús
Hoy celebramos a San Felipe de Jesús, protomártir de México, joven franciscano que entregó su vida por Cristo con valentía y esperanza. Su testimonio recuerda que la fe puede florecer incluso en la fragilidad y que Dios transforma los corazones dispuestos a seguirlo.
En este día, la Iglesia nos invita a contemplar su ejemplo para vivir una fe misionera, firme y confiada, aun cuando el camino incluya pruebas inesperadas.

Biografía y legado.
San Felipe de Jesús nació en la Ciudad de México en 1572, en una familia acomodada. Durante su juventud llevó una vida inquieta y marcada por búsquedas personales. En uno de sus viajes a Asia conoció más de cerca la fe cristiana vivida con radicalidad, experiencia que despertó en él el deseo de consagrarse a Dios. Ingresó a la Orden Franciscana y comenzó su formación religiosa con sencillez y entusiasmo.
Deseoso de servir como misionero, fue enviado a Filipinas para completar su formación. Al intentar regresar a México para ordenarse sacerdote, el barco en el que viajaba fue desviado por una tormenta y terminó en Japón, donde en ese tiempo se perseguía duramente a los cristianos. Felipe fue arrestado junto con otros religiosos y laicos por confesar públicamente su fe en Jesucristo.
Durante el cautiverio mostró serenidad y confianza en Dios. A pesar del miedo natural, se sostuvo en la oración y animó a sus compañeros. Fue martirizado en Nagasaki en 1597, ofreciendo su vida con humildad y esperanza. Su muerte lo convirtió en el primer santo mártir nacido en México. Su legado es un llamado a confiar en los planes de Dios y a vivir la fe con valentía misionera.
Virtudes y enseñanzas.
Valentía para confesar la fe hasta el final.
Conversión sincera y apertura a la gracia.
Confianza en Dios en medio de la prueba.
Espíritu misionero y disponibilidad total.
Oración al Santo de Hoy.
San Felipe de Jesús nos invita a confiar en Dios incluso cuando los planes cambian y el camino se vuelve incierto. Su ejemplo fortalece a quienes desean vivir una fe valiente y misionera. Te invitamos a escuchar la oración completa dedicada a San Felipe de Jesús en nuestro canal de YouTube y a pedir su intercesión para perseverar con esperanza y fidelidad.
Oración a San Felipe de Jesús.

Reflexión final.
La vida de San Felipe de Jesús nos recuerda que Dios escribe recto incluso en medio de los imprevistos. Él no planeaba el martirio, pero supo aceptar la voluntad de Dios con humildad y confianza. Su testimonio nos enseña que la santidad no exige una historia perfecta, sino un corazón disponible para amar y obedecer.
Hoy, San Felipe nos invita a revisar nuestra respuesta a Dios. ¿Confiamos cuando las cosas no salen como esperamos? Su ejemplo nos anima a no huir de las dificultades, sino a afrontarlas con fe. Que su intercesión nos ayude a vivir con valentía cristiana, a aceptar los caminos que Dios propone y a dar testimonio del Evangelio con una vida coherente, confiada y llena de esperanza, sabiendo que Dios nunca abandona a quienes se entregan a Él.
