San Raimundo de Peñafort
Hoy celebramos a San Raimundo de Peñafort, sacerdote dominico, sabio jurista y pastor de gran prudencia. Su vida unió de manera ejemplar el estudio profundo con una fe sencilla y una caridad concreta. En este día, la Iglesia nos invita a mirar su testimonio para aprender a buscar la verdad con humildad, a servir con rectitud y a vivir la fe con coherencia en cada decisión.
Su ejemplo nos recuerda que el conocimiento, cuando se pone al servicio de Dios y de los demás, se convierte en camino de santidad.

Biografía y legado.
San Raimundo de Peñafort nació alrededor del año 1175 en Cataluña, España, en el seno de una familia noble. Desde joven se destacó por su inteligencia y amor al estudio. Se formó en derecho civil y canónico, llegando a ser un reconocido maestro en la Universidad de Bolonia. A pesar de su prestigio académico, su corazón permaneció abierto a la llamada de Dios.
Ya adulto, ingresó en la Orden de Predicadores, atraído por el ideal de vida evangélica de Santo Domingo. Como dominico, puso su saber al servicio de la Iglesia con gran humildad. Fue confesor y consejero de papas y colaboró activamente en la organización del derecho canónico, recopilando normas que ayudaron a dar claridad y orden a la vida eclesial. Su obra más conocida fue una importante colección de decretales, que sirvió durante siglos como referencia jurídica.
San Raimundo también se preocupó por la evangelización y la misericordia. Promovió la predicación entre quienes no conocían a Cristo y alentó la redención de cautivos, impulsando obras concretas de caridad. A pesar de sus responsabilidades, vivió con sencillez y espíritu de oración. Murió en 1275, dejando un legado de sabiduría unida a santidad. Su vida muestra que la justicia y la misericordia no se oponen, sino que se iluminan mutuamente cuando brotan del Evangelio.
Virtudes y enseñanzas.
Amor a la verdad unido a la humildad.
Prudencia para discernir y aconsejar.
Servicio fiel a la Iglesia.
Caridad concreta hacia los necesitados.
Oración al Santo de Hoy.
San Raimundo de Peñafort nos invita a buscar la verdad con rectitud de corazón y a poner nuestros talentos al servicio del bien común. Su ejemplo anima a quienes estudian, enseñan o toman decisiones importantes. Te invitamos a escuchar la oración completa dedicada a este santo en nuestro canal de YouTube y a pedir su intercesión para actuar siempre con justicia, sabiduría y fe.
Oración a San Raimundo de Peñafort.

Reflexión final.
La vida de San Raimundo de Peñafort nos recuerda que la santidad también se vive en el estudio, en el trabajo intelectual y en las decisiones cotidianas. Él comprendió que el conocimiento no debe servir para engrandecerse, sino para ayudar a los demás y glorificar a Dios. Su sabiduría estaba sostenida por la oración y su autoridad, por la humildad.
Hoy, su testimonio nos invita a revisar cómo usamos los dones que hemos recibido. ¿Buscamos la verdad con sinceridad? ¿Ponemos nuestras capacidades al servicio del bien? San Raimundo nos enseña a unir fe y razón, justicia y misericordia, firmeza y caridad.
Que su intercesión nos ayude a vivir con conciencia recta, a tomar decisiones inspiradas en el Evangelio y a caminar cada día con un corazón dócil a la voluntad de Dios.
