Jueves de la X semana del Tiempo ordinario.
.
Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, día de la Jueves de la X semana del Tiempo ordinario encontrará el Evangelio según San Mateo 5, 20-26 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y a vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.

Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 11 de Junio de 2026.
Una justicia que nace más adentro
Jesús comienza con una afirmación fuerte: no basta una justicia exterior, visible, correcta ante los demás. La vida del discípulo necesita ir más hondo. No se trata solo de cumplir normas o evitar grandes faltas, sino de permitir que Dios transforme el corazón.
Esta palabra nos incomoda porque muchas veces preferimos medirnos por lo externo. “No hice nada malo”, decimos. Pero Jesús mira más profundo. Mira las intenciones, los resentimientos, las palabras que hieren, las distancias que dejamos crecer. Para Él, la verdadera justicia no es apariencia de bondad, sino un corazón reconciliado, sincero y capaz de amar.
La fe no puede quedarse en una conducta correcta por fuera si por dentro hay desprecio, rencor o indiferencia. El Señor no busca personas impecables en apariencia, sino corazones dispuestos a ser purificados.
El enojo que puede enfermar el corazón
Jesús habla del enojo, del insulto, de la palabra que desprecia. No lo hace para exagerar, sino para mostrarnos que la violencia no empieza siempre en los golpes. Muchas veces comienza en el interior: en una mirada dura, en una respuesta hiriente, en una etiqueta que le ponemos al otro, en una bronca que alimentamos durante días.
Todos conocemos esa experiencia. Una discusión familiar, un conflicto en el trabajo, una herida antigua que vuelve, una palabra que no logramos perdonar. Si no cuidamos el corazón, el enojo se instala y empieza a deformar nuestra manera de ver al otro. Ya no vemos a un hermano, sino a un enemigo.
Jesús no niega que existan conflictos. Nos enseña a no dejarnos gobernar por ellos. Sentir enojo puede ser humano; alimentarlo hasta convertirlo en desprecio es otra cosa. Ahí empieza la conversión que hoy se nos pide.
Reconciliarse antes de seguir como si nada
Una de las imágenes más claras del pasaje es la del altar. Jesús dice que, si alguien recuerda que su hermano tiene algo contra él, debe ir primero a reconciliarse. Es una frase muy concreta. Antes que seguir con gestos religiosos, hace falta atender el vínculo herido.
Esto no significa que toda reconciliación sea simple o inmediata. Hay heridas profundas, situaciones complejas, relaciones donde hace falta prudencia y tiempo. Pero Jesús apunta a la disposición interior: no vivir cómodamente instalados en la ruptura, no usar la religión como refugio para evitar el amor concreto.
A veces rezamos mucho, pero no damos el paso de pedir perdón. Participamos en prácticas religiosas, pero seguimos sosteniendo una dureza que nos roba la paz. El Señor nos recuerda que la oración verdadera no nos aleja de los demás; nos vuelve más responsables frente a ellos.
Dar el primer paso hacia la paz
El final del Evangelio insiste en arreglar las cosas mientras estamos en camino. Hay una urgencia espiritual en esa palabra. No conviene dejar que los conflictos se pudran con el tiempo. Lo que hoy puede sanarse con humildad, mañana puede convertirse en una distancia difícil de cruzar.
Tal vez el paso de hoy sea pequeño: bajar el tono, dejar de responder con ironía, pedir perdón, acercarse con humildad, rezar por alguien con quien estamos enfrentados. No siempre podremos cambiar al otro, pero sí podemos dejar que Dios cambie nuestra manera de estar ante esa persona.
Jesús nos llama a una justicia más grande porque nos llama a un amor más verdadero. Que este día nos encuentre dispuestos a revisar el corazón, a soltar resentimientos y a buscar la paz posible. A veces, el camino hacia Dios empieza justamente cuando nos animamos a reconciliarnos con un hermano.
Un momento de oración para aquietar el corazón.
Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Jueves 11 de Junio.
Libro de los Hechos de los Apóstoles 11, 21-26; 13, 1-3.
En aquellos días, fueron muchos los que se convirtieron y abrazaron la fe. Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquía. Llegó Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, exhortó a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se ganó para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevó consigo a Antioquía. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente. Allí, en Antioquía, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de “cristianos”.
Había en la comunidad cristiana de Antioquía algunos profetas y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el “Negro”), Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió junto con el tetrarca Herodes) y Saulo. Un día estaban ellos ayunando y dando culto al Señor, y el Espíritu Santo les dijo: “Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la misión que les tengo destinada”. Todos volvieron a ayunar y a orar; después les impusieron las manos y los despidieron.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 97, 1. 2ab. 3cd-4. 5-6.
Cantemos al Señor un canto nuevo,
pues ha hecho maravillas.
Su diestra y su santo brazo
le han dado la victoria.
El Señor ha revelado a las naciones su justicia.
El Señor ha dado a conocer su victoria,
y ha revelado a las naciones su justicia.
Una vez más ha demostrado Dios
su amor y su lealtad hacia Israel.
El Señor ha revelado a las naciones su justicia.
La tierra entera ha contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Que todos los pueblos y naciones
aclamen con júbilo al Señor.
El Señor ha revelado a las naciones su justicia.
Cantemos al Señor al son del arpa,
suenen los instrumentos.
Aclamemos al son de los clarines
al Señor, nuestro Rey.
El Señor ha revelado a las naciones su justicia.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor,
que se amen los unos a los otros, como yo los he amado.
Aleluya.

Evangelio de Hoy Jueves 11 de Junio de 2026.
Evangelio según San Mateo 5, 20-26.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.
Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo”.
👉 Conozca la vida y el mensaje del santo del día de hoy
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.
