Evangelio De Hoy 21 de Abril


Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Martes de la III semana de Pascua encontrará el Evangelio según San Juan 6, 30-35 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.


Homilía y reflexión del Evangelio de hoy Martes 21 de Abril.

La búsqueda de señales y certezas

El Evangelio de hoy nos muestra a la gente pidiendo un signo para poder creer. Necesitan ver, comprobar, tener una garantía concreta. Buscan algo que les dé seguridad antes de dar el paso de la fe.

Esta actitud también es muy nuestra. Muchas veces queremos pruebas claras, respuestas inmediatas, certezas visibles. Nos cuesta confiar si no tenemos todo bajo control. Sin embargo, la fe no se construye solo sobre lo que vemos, sino sobre la confianza en Dios.

El Evangelio nos invita a revisar esta búsqueda: ¿estamos abiertos a creer o necesitamos siempre una señal para dar un paso?

Reconocer lo que ya hemos recibido

Jesús les hace notar que Dios ya ha estado actuando, que no es necesario empezar de cero. El problema no es la falta de signos, sino la dificultad para reconocerlos. A veces pedimos más, sin darnos cuenta de todo lo que ya hemos recibido.

En nuestra vida ocurre algo similar. Dios ha estado presente en muchos momentos: en situaciones que se resolvieron, en personas que nos acompañaron, en fuerzas que encontramos cuando pensábamos que no podíamos más.

El desafío es aprender a reconocer esa presencia. La Pascua nos invita a hacer memoria, a descubrir que Dios ya ha estado obrando en nuestra historia.

El verdadero alimento

Jesús habla de un alimento que no se agota, que da vida verdadera. No se refiere solo a lo material, sino a algo más profundo: una vida que se sostiene en la relación con Dios.

En la vida cotidiana, muchas veces buscamos alimentarnos de cosas que no terminan de llenarnos: logros, reconocimiento, seguridad. Todo eso tiene su valor, pero no alcanza para dar sentido pleno a la vida.

El Evangelio nos invita a buscar ese alimento que realmente sacia: la presencia de Dios, su palabra, su amor.

Una invitación a confiar y acercarse

El mensaje central de este Evangelio es una invitación a acercarnos a Jesús con confianza. Él no se presenta como alguien lejano, sino como quien puede dar vida, quien puede llenar el corazón de manera profunda.

En este martes de la tercera semana de Pascua, podemos preguntarnos con sinceridad: ¿qué estoy buscando para llenar mi vida? ¿Confío en que Dios puede darme lo que realmente necesito?

La Pascua es un tiempo para renovar esa confianza, para acercarnos con un corazón abierto.

Al cerrar esta reflexión, podemos hacer un momento de silencio interior y presentarle al Señor nuestras búsquedas y necesidades. Pedirle la gracia de reconocer su presencia y de confiar en su palabra.

Que este tiempo pascual nos ayude a descubrir que solo en Dios encontramos un alimento que no se agota, una vida que llena el corazón y una esperanza que permanece.


Un momento de oración para aquietar el corazón.

Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.


Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Martes 21 de Abril.

Libro de los Hechos de los Apóstoles 7, 51–60. 8, 1.

En aquellos días, habló Esteban ante el sanedrín, diciendo: “Hombres de cabeza dura, cerrados de corazón y de oídos. Ustedes resisten siempre al Espíritu Santo; ustedes son iguales a sus padres. ¿A qué profeta no persiguieron sus padres? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, al que ahora ustedes han traicionado y dado muerte. Recibieron la ley por medio de los ángeles y no la han observado”. 

Al oír estas cosas, los miembros del sanedrín se enfurecieron y rechinaban los dientes de rabia contra él. Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, miró al cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús, que estaba de pie a la derecha de Dios, y dijo: “Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios”.

Entonces los miembros del sanedrín gritaron con fuerza, se taparon los oídos y todos a una se precipitaron sobre él. Lo sacaron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearlo. Los falsos testigos depositaron sus mantos a los pies de un joven, llamado Saulo.

Mientras lo apedreaban, Esteban repetía esta oración: “Señor Jesús, recibe mi espíritu”. Después se puso de rodillas y dijo con fuerte voz: “Señor, no les tomes en cuenta este pecado”. Diciendo esto, se durmió en el Señor. Y Saulo estuvo de acuerdo en que mataran a Esteban.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 30, 3cd-4. 6ab y 7b y 8a. 17 y 21ab.

Sé tú, Señor, mi fortaleza y mi refugio, 
la muralla que me salve. 
Tú, que eres mi fortaleza y mi defensa,
por tu nombre, dirígeme y guíame. 
En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Aleluya.

En tus manos encomiendo mi espíritu
y tú, mi Dios leal, me librarás.
En ti, Señor, deposito mi confianza
y tu misericordia me llenará de alegría. 
En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Aleluya.

Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo
y sálvame, por tu misericordia;
cuídame, Señor, y escóndeme junto a ti,
lejos de las intrigas de los hombres. 
En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Aleluya.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan de la vida, dice el Señor;
el que viene a mí no tendrá hambre.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Martes 21 de Abril de 2026.

Evangelio según San Juan 6, 30-35.

En aquel tiempo, la gente le preguntó a Jesús: “¿Qué signo vas a realizar tú, para que lo veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo”.

Jesús les respondió: “Yo les aseguro: No fue Moisés quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da la vida al mundo”.

Entonces le dijeron: “Señor, danos siempre de ese pan”. Jesús les contestó: “Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed”.


👉 Conozca la vida y el mensaje del santo del día de hoy


Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

Scroll al inicio