Evangelio De Hoy 12 de Agosto


Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Miércoles de la XIX semana del Tiempo ordinario, encontrará el Evangelio según San Mateo 18, 15-20 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y a vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.


Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 12 de Agosto de 2026

Corregir para ganar al hermano

Jesús habla de una situación concreta y delicada: cuando un hermano peca contra otro. No propone la indiferencia, como si nada hubiera pasado, ni la reacción impulsiva que expone y humilla. Invita a buscar primero el encuentro personal, a hablar a solas, con el deseo de ganar al hermano.

Esta enseñanza es muy importante. Muchas veces, cuando alguien nos hiere, lo primero que nace es comentar con otros, guardar resentimiento, alejarnos en silencio o responder con dureza. Jesús propone otro camino: la corrección nacida del amor. No se trata de atacar, sino de recuperar. No se trata de vencer una discusión, sino de salvar un vínculo.

Corregir bien exige humildad. Hay que revisar primero el propio corazón, no hablar desde la bronca ni desde la superioridad. Una palabra verdadera, dicha con caridad, puede abrir un camino de reconciliación. Pero una verdad dicha con orgullo puede cerrar aún más una herida.

La paciencia de buscar caminos

Jesús muestra un proceso: primero hablar a solas; si no hay escucha, buscar testigos; si tampoco hay respuesta, acudir a la comunidad. Esto revela una paciencia pastoral. No todo se resuelve en un instante. Hay heridas que necesitan tiempo, claridad y acompañamiento.

El Señor no nos invita a tapar el mal ni a permitir cualquier cosa. Hay situaciones que requieren límites, verdad y responsabilidad. Pero incluso cuando se deben dar pasos firmes, el objetivo no es destruir a la persona, sino ayudar a que vuelva a la verdad y al bien.

También necesitamos aprender a dejarnos corregir. No solo somos quienes pueden hablar; también somos quienes deben escuchar. A veces Dios nos corrige por medio de alguien cercano, una palabra incómoda, una observación justa, una situación que nos muestra algo que debemos cambiar. El corazón humilde no se defiende siempre; discierne, escucha y se convierte.

Una comunidad que ata y desata

Jesús habla de atar y desatar, de decisiones tomadas con responsabilidad ante Dios. La comunidad creyente no es un grupo sin rumbo ni una suma de opiniones. Está llamada a vivir en la verdad del Evangelio, buscando lo que une, sana y conduce a la vida.

Esto nos recuerda que la fe cristiana no se vive de manera aislada. Necesitamos comunidad, corrección, discernimiento, vínculos donde podamos crecer. Nadie madura solo. La comunidad sana no es la que nunca tiene conflictos, sino la que aprende a tratarlos con verdad, misericordia y oración.

Atar y desatar también puede iluminar nuestra vida interior. Hay cosas que necesitan ser desatadas: resentimientos, culpas, silencios que enferman, orgullos que separan. Y hay cosas que deben ser atadas al bien: compromisos, fidelidades, decisiones de amor, caminos de reconciliación.

Donde dos o tres se reúnen

Jesús termina con una promesa preciosa: donde dos o tres están reunidos en su nombre, Él está en medio de ellos. No dice que estará solo donde haya multitudes perfectas o comunidades sin problemas. Promete su presencia allí donde algunos se reúnen en su nombre, buscando su voluntad.

Esta palabra da esperanza a nuestras familias, grupos, comunidades y amistades. Cristo puede estar en medio de una conversación difícil, de una oración compartida, de un intento de reconciliación, de una decisión tomada con fe. Cuando nos reunimos en su nombre, no estamos solos ni dependemos únicamente de nuestras fuerzas.

Hoy podemos pedir la gracia de vivir nuestras relaciones con más verdad y más misericordia. Que sepamos hablar cuando sea necesario, callar cuando una palabra nace del enojo, escuchar cuando Dios nos corrige y buscar siempre la reconciliación posible.

Que Jesús esté en medio de nuestros vínculos, especialmente donde hay heridas. Y que su presencia nos enseñe a corregir sin humillar, a perdonar sin negar la verdad y a construir comunidad desde el amor que sana.


Un momento de oración para aquietar el corazón.

Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.


Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Miércoles 12 de Agosto.

Libro de Ezequiel 9, 1-7; 10, 18-22.

En aquellos días, oí que el Señor gritaba con voz potente: “¡Acérquense los que van a castigar a la ciudad, empuñando cada uno su arma mortal!”

Entonces aparecieron, en dirección del pórtico que da al norte, seis hombres, cada cual con su arma mortal en la mano. En medio de ellos estaba un hombre vestido de lino, que llevaba en la cintura un estuche para escribir. Entraron y se detuvieron ante el altar de bronce.

La gloria del Dios de Israel que descansaba sobre los querubines, se elevó y se dirigió a la entrada del templo. El Señor llamó al hombre vestido de lino que llevaba en la cintura el estuche para escribir y le dijo: “Recorre a Jerusalén y marca con una señal en la frente a los hombres que gimen y lloran por todas las prácticas abominables que se cometen en la ciudad”.

Y oí que les dijo a los otros: “Recorran la ciudad detrás de él y maten sin piedad ni compasión; maten a los viejos y a los jóvenes, a las doncellas, a los niños y a las mujeres, hasta que no quede ni uno. Pero al que tenga la señal en la frente no lo toquen. Comiencen, pues, por mi santuario”.

Entonces ellos empezaron a matar a los ancianos que estaban delante del templo, y el Señor les dijo: “Profanen el templo; llenen sus atrios de cadáveres y salgan después a matar a los que se encuentran en la ciudad”.

Luego la gloria del Señor se elevó del umbral del templo y se posó sobre los querubines. Al partir, los querubines desplegaron sus alas y se elevaron del suelo ante mis ojos. Se detuvieron a la entrada del pórtico oriental del templo del Señor, y la gloria del Dios de Israel estaba encima de ellos. Eran los mismos seres vivientes que yo había visto debajo del Dios de Israel, junto al río Kebar, y reconocí que eran los querubines.

Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas, y unas como manos bajo las alas. Sus caras se parecían a las que yo había visto junto al río Kebar. Y todos caminaban hacia el frente.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 112, 1-2. 3-4. 5-6.

Bendito sea el Señor,
alábenlo sus siervos.
Bendito sea el Señor,
desde ahora y para siempre.
Bendita sea al Señor ahora y para siempre.

Desde que sale el sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
Dios está sobre todas las naciones,
su gloria, por encima de los cielos.
Bendita sea al Señor ahora y para siempre.

¿Quién hay como el Señor?
¿Quién iguala al Dios nuestro,
que tiene en las alturas su morada,
y sin embargo de esto,
bajar se digna su mirada
para ver tierra y cielo?
Bendita sea al Señor ahora y para siempre.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo,
y nos ha encomendado a nosotros
el mensaje de la reconciliación.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Miércoles de 12 de Agosto de 2026.

Evangelio según San Mateo 18, 15-20.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano.

Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.

Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos”.


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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

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