Evangelio De Hoy 25 de Junio

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Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, día de la Jueves de la XII semana del Tiempo ordinario encontrará el Evangelio según San Mateo 7, 21-29 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y a vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.



Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 25 de Junio de 2026.

No basta decir “Señor”

Jesús pronuncia hoy una palabra fuerte: no todo el que dice “Señor, Señor” entra en el Reino, sino quien cumple la voluntad del Padre. Es una frase que puede incomodar, porque nos recuerda que la fe no se reduce a palabras religiosas, emociones pasajeras o gestos exteriores.

Decir “Señor” es importante, pero debe estar unido a una vida que lo reconozca de verdad como Señor. Si la boca lo nombra, pero las decisiones caminan en otra dirección, algo queda dividido. Jesús no busca una fe de apariencia, sino una fe que transforme el corazón y se vuelva obediencia concreta.

Esto nos invita a revisar con sinceridad nuestra vida. Podemos rezar, participar, hablar de Dios, y aun así resistirnos a hacer su voluntad en aquello que más nos cuesta: perdonar, ser honestos, servir, cambiar una actitud, renunciar a una comodidad, vivir con más verdad.

La voluntad del Padre se vive en lo cotidiano

Cumplir la voluntad de Dios no siempre significa hacer cosas extraordinarias. Muchas veces se juega en lo pequeño, en lo que nadie ve, en las decisiones de cada día. La voluntad del Padre se expresa en amar mejor, en tratar con justicia, en cuidar la palabra, en vivir sin doblez.

A veces buscamos grandes señales o misiones especiales, pero descuidamos lo más cercano. Tal vez Dios nos pide paciencia en casa, responsabilidad en el trabajo, misericordia con alguien difícil, humildad para reconocer un error. Allí se prueba la verdad de nuestra fe.

Jesús nos advierte contra una espiritualidad que puede parecer intensa por fuera, pero estar vacía por dentro. Lo decisivo no es impresionar, sino obedecer. No es aparentar cercanía con Dios, sino dejar que su amor ordene nuestra manera de vivir.

Construir sobre roca

La imagen final es muy clara: dos casas, dos fundamentos, una misma tormenta. La diferencia no está en si llega o no la dificultad. A ambas casas les llegan la lluvia, los torrentes y los vientos. La diferencia está en el cimiento.

Esto es profundamente real. Nadie vive sin pruebas. Tarde o temprano llegan momentos difíciles: pérdidas, conflictos, enfermedades, cansancio, incertidumbre. En esos momentos se revela sobre qué está construida nuestra vida.

Construir sobre roca es escuchar la palabra de Jesús y ponerla en práctica. No solo admirarla, no solo conocerla, no solo emocionarse con ella. Practicarla. Dejar que influya en nuestras decisiones concretas. La roca es una fe obediente, humilde y perseverante.

Construir sobre arena, en cambio, es vivir de apariencias, de impulsos, de seguridades frágiles. Puede parecer firme durante un tiempo, pero cuando llega la prueba, no sostiene.

Escuchar y practicar

La gente queda admirada porque Jesús enseña con autoridad. Su autoridad no nace de gritar ni de imponerse, sino de la verdad con que vive y habla. Sus palabras tienen peso porque vienen de Dios y porque muestran un camino que conduce a la vida.

Hoy esta palabra nos deja una invitación concreta: no quedarnos solo en escuchar. Dar un paso. Hacer vida algo del Evangelio. Tal vez sea reconciliarnos con alguien, ordenar una decisión, retomar la oración con seriedad, dejar una mentira, servir con más generosidad.

Pidamos al Señor la gracia de una fe con cimientos hondos. Que nuestra vida no se apoye en apariencias, sino en su palabra vivida con amor. Porque cuando Cristo es la roca, las tormentas pueden sacudirnos, pero no tienen la última palabra.


Un momento de oración para aquietar el corazón.

Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.


Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Jueves 18 de Junio.

Segundo Libro de los Reyes 24,8-17.

Joaquín tenía dieciocho años cuando subió al trono, y reinó tres meses en Jerusalén. Su madre se llamaba Nejustá, hija de Elnatán, de Jerusalén. Joaquín, igual que su padre, hizo lo que el Señor reprueba.

En aquel tiempo, subió contra Jerusalén el ejército de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y sitió la ciudad. Nabucodonosor llegó a la ciudad mientras sus hombres la sitiaban. Entonces Joaquín, rey de Judá, junto con su madre, sus servidores, sus jefes y sus funcionarios, se rindieron al rey de Babilonia y éste los hizo prisioneros. Era el octavo año del reinado de Nabucodonosor.

Nabucodonosor se llevó de Jerusalén todos los tesoros del templo del Señor y los del palacio real. Destrozó todos los objetos de oro que Salomón, rey de Israel, había hecho para el templo, conforme a las órdenes del Señor.

Nabucodonosor se llevó al cautiverio a toda Jerusalén, a todos los jefes y hombres de importancia, con todos los carpinteros y herreros, en número de diez mil, y sólo dejó a la gente pobre de la región. También llevó cautivos a Babilonia al rey Joaquín, con su madre, sus mujeres, los funcionarios de palacio y toda la gente valiosa, todos los soldados, en número de siete mil, los carpinteros y herreros, en número de mil; y todos los hombres aptos para la guerra fueron deportados a Babilonia.

Y en lugar de Joaquín, Nabucodonosor nombró rey a un tío de Joaquín, Matanías, a quien le puso el nombre de Sedecías.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 78, 1-2. 3-5. 8. 9.

Dios mío, los paganos han invadido tu propiedad,
han profanado tu santo templo
y han convertido a Jerusalén en ruinas.  
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

Han echado los cadáveres de tus siervos
a las aves de rapiña,
y la carne de tus fieles,
a los animales feroces.
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

Hemos sido el escarnio de nuestros vecinos,
la irrisión y la burla de los que nos rodean.
¿Hasta cuándo, Señor, vas a estar enojado
y va a arder como fuego tu ira?
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

No recuerdes, Señor, contra nosotros
las culpas de nuestros padres.
Que tu amor venga pronto a socorrernos,
porque estamos totalmente abatidos.
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.

Para que sepan quién eres.
socórrenos, Dios y salvador nuestro.
Para que sepan quién eres,
sálvanos y perdona nuestros pecados.
Socórrenos, Dios, salvador nuestro.


Aclamación antes del Evangelio

 Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará
y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
Aleluya.



Evangelio de Hoy Jueves 25 de Junio de 2026.

Evangelio según San Mateo 7, 21-29.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que me diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán: ‘¡Señor, Señor!, ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros?’ Entonces yo les diré en su cara: ‘Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal’.

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente”.

Cuando Jesús terminó de hablar, la gente quedó asombrada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.


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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

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