Evangelio De Hoy 2 de Julio

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Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, día de la Jueves de la XIII semana del Tiempo ordinario encontrará el Evangelio según San Mateo 9, 1-8 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y a vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.



Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 2 de Julio de 2026.

La fe que lleva a otros hasta Jesús

El Evangelio de hoy comienza con una imagen sencilla y hermosa: llevan a un paralítico ante Jesús. Aquel hombre no llega solo. Hay otros que cargan con él, que se toman el trabajo de acercarlo, que ponen su fe en movimiento por alguien que no puede hacerlo por sí mismo.

Esto ya nos deja una enseñanza muy concreta. Hay momentos en la vida en los que uno no tiene fuerzas para caminar, rezar, esperar o pedir ayuda. Entonces necesita que otros lo sostengan. Una familia, un amigo, una comunidad, alguien que intercede en silencio. La fe cristiana no es individualismo espiritual. También se expresa en cargar con el hermano, en acercar a Jesús a quien está paralizado por el dolor, la culpa, el miedo o el cansancio.

A veces no podemos resolver la vida de otra persona, pero sí podemos llevarla en la oración, acompañarla con paciencia, ofrecerle una palabra de esperanza. Eso también es fe.

Jesús mira más hondo que la enfermedad

Cuando Jesús ve al paralítico, no comienza por sus piernas, sino por su corazón. Le dice que sus pecados quedan perdonados. Esto puede sorprender. Parecería que lo urgente era la curación física. Pero Jesús ve una herida más profunda.

No significa que toda enfermedad sea consecuencia del pecado. Significa que el Señor mira la totalidad de la persona. Ve el cuerpo, pero también el alma. Ve el sufrimiento visible y también las cargas escondidas: culpas, vergüenzas, resentimientos, heridas que no se dicen.

Muchas veces pedimos a Dios que cambie una situación externa, y está bien hacerlo. Pero tal vez Él quiere comenzar sanando algo más hondo: una relación rota, una culpa no entregada, una falta de perdón, una tristeza que se instaló en el corazón. Jesús no ofrece una sanación superficial. Quiere levantar a la persona entera.

El perdón que incomoda a los corazones cerrados

Algunos escribas se escandalizan. No pueden aceptar que Jesús perdone pecados. Están delante de una obra de misericordia, pero su corazón se queda atrapado en la sospecha. En lugar de alegrarse por aquel hombre, discuten en silencio.

Esta reacción también puede aparecer en nosotros. A veces nos cuesta creer que Dios perdone de verdad. Nos cuesta aceptar que alguien pueda comenzar de nuevo. Incluso podemos ser duros con nosotros mismos, como si nuestras caídas fueran más fuertes que la misericordia de Dios.

El Evangelio de hoy nos recuerda que Jesús tiene autoridad para perdonar. Y eso es una noticia profundamente esperanzadora. Nadie está condenado a vivir tirado para siempre en su camilla interior. Nadie está definitivamente definido por su pecado, por su pasado o por su herida. Donde llega Cristo, puede comenzar una vida nueva.

Levántate: la palabra que devuelve dignidad

Jesús finalmente le dice al paralítico que se levante, tome su camilla y vuelva a su casa. No solo lo cura; lo pone de pie. Le devuelve movimiento, dignidad, futuro. Aquella camilla, que antes era símbolo de dependencia, ahora queda bajo sus brazos. Lo que lo cargaba, ahora él lo lleva.

Esta imagen es muy poderosa. Dios no borra mágicamente toda nuestra historia, pero puede cambiar nuestra relación con ella. Una herida sanada puede convertirse en testimonio. Una caída perdonada puede volverse humildad. Un pasado difícil puede transformarse en compasión hacia otros.

Hoy podemos escuchar esa palabra dirigida también a nosotros: levántate. Levántate de la culpa que te aplasta, del miedo que te inmoviliza, del resentimiento que te ata, de la tristeza que te deja al borde del camino.

Pidamos al Señor la gracia de dejarnos llevar cuando no tengamos fuerzas, de recibir su perdón sin resistencia y de levantarnos con confianza. Porque cuando Jesús perdona y sana, no solo nos alivia: nos devuelve la posibilidad de caminar.


Un momento de oración para aquietar el corazón.

Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.


Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Jueves 2 de Julio.

Libro de Amós 7, 10-17.

En aquel tiempo, Amasías, sacerdote de Betel, le envió este mensaje a Jeroboam, rey de Israel: “Amós está conspirando contra ti en Israel y el país ya no puede soportar sus palabras, pues anda diciendo que Jeroboam morirá a espada e Israel saldrá de su país al destierro”.

Amasías le dijo a Amós: “Vete de aquí, visionario, y huye al país de Judá; gánate allá el pan, profetizando; pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque es santuario del rey y templo del reino”.

Respondió Amós:
“Yo no soy profeta ni hijo de profeta,
sino pastor y cultivador de higos.
El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo:
‘Ve y profetiza a mi pueblo, Israel’.

Y ahora escucha tú la palabra del Señor: ‘Tú me dices: No profetices contra la casa de Israel. No vaticines contra la casa de Isaac’. Pues bien, esto dice el Señor: ‘Tu mujer será deshonrada en plena calle; tus hijos e hijas morirán a espada; tu tierra se la repartirán los vencedores; tú mismo morirás en tierra pagana e Israel será desterrado lejos de su país’ “.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 18, 8. 9. 10. 11.

La ley del Señor es perfecta del todo
y reconforta el alma;
inmutables son las palabras del Señor
y hacen sabio al sencillo.
La voluntad de Dios es santa.

En los mandamientos de Dios hay rectitud
y alegría para el corazón;
son luz los preceptos del Señor
para alumbrar el camino.
La voluntad de Dios es santa.

La voluntad de Dios es santa
y para siempre estable;
los mandamientos del Señor son verdaderos
y enteramente justos.
La voluntad de Dios es santa.

Más deseables que el oro y las piedras preciosas
las normas del Señor,
y más dulces que la miel
de un panal que gotea.
La voluntad de Dios es santa.


Aclamación antes del Evangelio

 Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo,
y nos ha encomendado a nosotros
el mensaje de la reconciliación.
Aleluya.



Evangelio de Hoy Jueves 2 de Julio de 2026.

Evangelio según San Mateo 9, 1-8.

En aquel tiempo, Jesús subió de nuevo a la barca, pasó a la otra orilla del lago y llegó a Cafarnaúm, su ciudad.

En esto, trajeron a donde él estaba a un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Ten confianza, hijo. Se te perdonan tus pecados”.

Al oír esto, algunos escribas pensaron: “Este hombre está blasfemando”. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿Qué es más fácil: decir ‘Se te perdonan tus pecados’, o decir ‘Levántate y anda’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, –le dijo entonces al paralítico–: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.

El se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la gente se llenó de temor y glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres.


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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

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