Evangelio De Hoy 16 de Agosto


Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, XX Domingo Ordinario encontrará el Evangelio según San Mateo 15, 21-28 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y a vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.


Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 16 de Agosto.

Una mujer que se acerca desde la necesidad

El Evangelio nos presenta a una mujer cananea que sale al encuentro de Jesús. Su hija está gravemente atormentada, y ella no puede quedarse quieta. El dolor por alguien amado la empuja a buscar ayuda, a gritar, a insistir, a ponerse delante del Señor.

Su oración no nace de una situación cómoda. Nace de la angustia. Y justamente por eso es tan verdadera. No se acerca para discutir ideas, sino para pedir misericordia. En su voz están representadas tantas personas que oran por un hijo, por un familiar enfermo, por alguien atrapado en una situación difícil, por una persona que parece lejos de la paz.

Hay dolores que nos hacen descubrir nuestra pobreza. Cuando no podemos salvar con nuestras fuerzas a quienes amamos, entendemos que necesitamos acudir a Dios. La mujer cananea nos enseña que la oración de intercesión puede nacer de un corazón herido, pero también lleno de confianza.

El silencio que pone a prueba el corazón

Al principio, Jesús no le responde. Ese silencio puede resultarnos desconcertante. La mujer grita, los discípulos se incomodan, la situación parece tensa. Sin embargo, ella no se va. Permanece, insiste, sigue buscando.

También nosotros conocemos silencios así. Pedimos una gracia y no llega. Rezamos por alguien y la situación no cambia. Esperamos una respuesta y parece que Dios calla. En esos momentos la fe puede cansarse. Podemos pensar que no somos escuchados o que nuestra oración no vale.

Pero el silencio de Dios no siempre significa rechazo. A veces es un espacio donde la fe se purifica. Allí se revela si buscamos al Señor solo por una respuesta inmediata o si confiamos en su corazón aun cuando no entendemos sus tiempos. La mujer no interpreta el silencio como final. Sigue creyendo que en Jesús hay misericordia.

Una fe humilde que no se ofende

La conversación entre Jesús y la mujer es fuerte. Ella podría haberse sentido rechazada, humillada o excluida. Pero su respuesta muestra una humildad admirable. No reclama derechos, no se cierra en el orgullo, no abandona la súplica. Confía en que una migaja de la mesa del Señor basta para sanar a su hija.

Esa imagen es muy profunda. Una migaja de la gracia de Dios vale más que todas nuestras seguridades. Un pequeño contacto con la misericordia del Señor puede abrir caminos donde todo parecía cerrado. La mujer no necesita ocupar el centro. Le alcanza saber que Jesús tiene poder y bondad suficientes.

Cuánto nos cuesta muchas veces esa humildad. Queremos respuestas rápidas, claras, completas. Nos cuesta aceptar esperas, límites, procesos. Pero la fe de esta mujer nos enseña a pedir sin soberbia, a confiar sin imponer, a perseverar sin endurecer el corazón.

Grande es tu fe

Jesús termina alabando la fe de aquella mujer: “Grande es tu fe”. La que parecía estar lejos se convierte en ejemplo. La extranjera, la que no pertenecía al grupo esperado, muestra una confianza más fuerte que muchos que estaban cerca.

Esto revela el corazón universal de Dios. Su misericordia no queda encerrada en fronteras, etiquetas o pertenencias externas. Jesús mira el corazón. Allí donde encuentra fe humilde y perseverante, abre una puerta de vida.

Este domingo podemos presentar al Señor nuestras propias súplicas, especialmente aquellas que llevamos desde hace tiempo. Tal vez hay alguien por quien seguimos rezando, una situación familiar que no mejora, una herida que parece no cerrarse, una preocupación que vuelve una y otra vez.

Pidamos la gracia de no cansarnos de acudir a Jesús. Que nuestra oración no se vuelva exigencia orgullosa ni desesperanza silenciosa. Como la mujer cananea, acerquémonos con humildad y confianza. Porque aun una migaja de su amor puede sanar lo que nosotros no podemos cambiar.


Un momento de oración para aquietar el corazón.

Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.


Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Domingo 16 de Agosto.

Libro de Isaίas 56, 1. 6-7.

Esto dice el Señor:
“Velen por los derechos de los demás,
practiquen la justicia,
porque mi salvación está a punto de llegar
y mi justicia a punto de manifestarse.

A los extranjeros que se han adherido al Señor
para servirlo, amarlo y darle culto,
a los que guardan el sábado sin profanarlo
y se mantienen fieles a mi alianza,
los conduciré a mi monte santo
y los llenaré de alegría en mi casa de oración.
Sus holocaustos y sacrificios serán gratos en mi altar,
porque mi templo será la casa de oración
para todos los pueblos”.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 66, 2-3. 5. 6 y 8.

Ten piedad de nosotros y bendícenos;
vuelve, Señor, tus ojos a nosotros.
Que conozca la tierra tu bondad
y los pueblos tu obra salvadora.
Que te alaben. Señor, todos los pueblos.

Las naciones con júbilo te canten,
porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos
y riges en la tierra a las naciones.
Que te alaben. Señor, todos los pueblos.

Que te alaben. Señor, todos los pueblos
que los pueblos te aclamen todos juntos.
Que nos bendiga Dios
y que le rinda honor el mundo entero.
Que te alaben. Señor, todos los pueblos.


Segunda Lectura de Hoy Domingo 16 de Agosto.

Carta de San Pablo a los Romanos 11, 13-15. 29-32.

Hermanos: Tengo algo que decirles a ustedes, los que no son judíos, y trato de desempeñar lo mejor posible este ministerio. Pero esto lo hago también para ver si provoco los celos de los de mi raza y logro salvar a algunos de ellos. Pues, si su rechazo ha sido reconciliación para el mundo, ¿qué no será su reintegración, sino resurrección de entre los muertos? Porque Dios no se arrepiente de sus dones ni de su elección.

Así como ustedes antes eran rebeldes contra Dios y ahora han alcanzado su misericordia con ocasión de la rebeldía de los judíos, en la misma forma, los judíos, que ahora son los rebeldes y que fueron la ocasión de que ustedes alcanzaran la misericordia de Dios, también ellos la alcanzarán. En efecto, Dios ha permitido que todos cayéramos en la rebeldía, para manifestarnos a todos su misericordia.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba el Evangelio del Reino
y curaba las enfermedades y dolencias del pueblo.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Domingo 16 de Agosto de 2026.

Evangelio según San Mateo 15, 21-28.

En aquel tiempo, Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le salió al encuentro y se puso a gritar: “Señor, hijo de David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio”. Jesús no le contestó una sola palabra; pero los discípulos se acercaron y le rogaban: “Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros”. Él les contestó: “Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel”.

Ella se acercó entonces a Jesús y postrada ante él, le dijo: “¡Señor, ayúdame!” Él le respondió: “No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos”. Pero ella replicó: “Es cierto, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos”. Entonces Jesús le respondió: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas”. Y en aquel mismo instante quedó curada su hija.


👉 Conozca la vida y el mensaje del santo del día de hoy


Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

Scroll al inicio