Evangelio De Hoy 13 de Julio


Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Lunes de la XV semana del Tiempo ordinario encontrará el Evangelio según San Mateo 10, 34-42. 11, 1 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.


Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 13 de Julio de 2026.

Una paz que no evita la verdad

Jesús pronuncia palabras que pueden sorprender: no vino a traer una paz cómoda, sino una espada. No habla de violencia ni de división buscada por orgullo. Habla de una verdad más profunda: cuando el Evangelio entra de verdad en la vida, obliga a tomar posición. Y eso puede generar tensiones, incluso en los vínculos más cercanos.

Hay una paz falsa que consiste en callar siempre, acomodarse a todo, no incomodar nunca, aunque por dentro uno se aleje de Dios. Jesús no nos llama a vivir peleando, pero tampoco a comprar tranquilidad al precio de traicionar la conciencia. La verdadera paz nace de la fidelidad, no de la evasión.

A veces seguir a Cristo implica decir que no a ciertas costumbres, cortar con actitudes que dañan, elegir el perdón cuando otros prefieren alimentar resentimientos, sostener la verdad aunque no sea popular. Esa fidelidad puede doler, pero también purifica el corazón y lo hace más libre.

Amar a Jesús por encima de todo

El Señor habla de amar al padre, a la madre, al hijo o a la hija sin ponerlos por encima de Él. Esta palabra no debilita el amor familiar; lo ordena. Jesús no compite con nuestros afectos. Los purifica para que no se vuelvan posesión, dependencia o idolatría.

Cuando Dios ocupa el primer lugar, los demás no pierden amor; reciben un amor más limpio. Amar desde Cristo permite cuidar sin controlar, acompañar sin manipular, servir sin exigir reconocimiento, corregir sin destruir. En cambio, cuando una persona ocupa el lugar absoluto que solo Dios debe tener, terminamos cargándola con expectativas que no puede sostener.

Esta enseñanza es exigente porque toca lo más querido. Nos pregunta dónde está realmente nuestro centro. Si nuestra fe depende siempre de la aprobación de los demás, tarde o temprano vamos a dejar de seguir a Jesús para no quedar mal. Pero si Cristo está primero, incluso nuestros vínculos más importantes pueden encontrar una libertad más verdadera.

Tomar la cruz y seguir

Jesús no esconde el peso del camino: quien no toma su cruz y lo sigue no es digno de Él. La cruz no significa buscar sufrimientos ni resignarse pasivamente ante cualquier injusticia. Significa asumir con amor y fidelidad aquello que el seguimiento de Cristo nos pide cargar.

Cada uno conoce sus cruces concretas: una responsabilidad que cuesta, una enfermedad, una herida familiar, una renuncia necesaria, una fidelidad silenciosa, una decisión que exige valentía. La cruz se vuelve más pesada cuando se carga sin sentido. Pero unida a Jesús puede convertirse en lugar de entrega y crecimiento.

Perder la vida para encontrarla parece una contradicción, pero es una de las grandes verdades del Evangelio. Quien vive solo para conservarse, protegerse y asegurarse, termina encerrado. Quien se entrega por amor, aun con sacrificio, descubre una vida más profunda.

El valor de recibir y de dar

Jesús termina hablando de acoger a sus enviados y de ofrecer incluso un vaso de agua fresca. Después de palabras tan exigentes, aparece un gesto pequeño, cotidiano, posible para cualquiera. El Evangelio no se vive solo en grandes decisiones heroicas, sino también en la hospitalidad, la atención y la generosidad sencilla.

Recibir al otro con fe puede ser recibir al mismo Cristo. Escuchar a alguien, abrir espacio, acompañar, ayudar sin hacer ruido, ofrecer un gesto de alivio: nada de eso queda perdido ante Dios. A veces pensamos que lo pequeño no cuenta, pero Jesús le da un valor eterno a un vaso de agua dado con amor.

El pasaje concluye mostrando a Jesús que termina de instruir a sus discípulos y sigue su camino. También nosotros somos llamados a escuchar y luego caminar. No basta comprender; hace falta dar un paso.

Pidamos hoy un corazón libre para poner a Cristo en el centro, valentía para cargar la cruz sin perder la esperanza, y sensibilidad para reconocer las pequeñas ocasiones de amar. Porque una vida entregada a Dios, aun en gestos humildes, nunca queda sin fruto.


Un momento de oración para aquietar el corazón.

Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.


Lecturas Bíblicas del día de Hoy


Primera Lectura de Hoy Lunes 13 de Julio.

Libro de Isaías 1, 10-17.

Oigan la palabra del Señor, príncipes de Sodoma;
escucha la enseñanza de nuestro Dios, pueblo de Gomorra:
“¿Qué me importan a mí todos sus sacrificios?”,
dice el Señor.
Estoy harto de holocaustos de carneros
y de grasa de becerros;
ya no quiero sangre de toros, corderos y cabritos.

¿Quién les ha pedido que me ofrezcan todo eso
cuando vienen al templo para visitarme?
Dejen ya de pisotear mis atrios
y no me traigan dones vacíos
ni incienso abominable.
Ya no aguanto sus novilunios y sábados
ni sus asambleas.

Sus solemnidades y fiestas las detesto;
se me han vuelto una carga insoportable.
Cuando extienden sus manos para orar, cierro los ojos;
aunque multipliquen sus plegarias, no los escucharé.
Sus manos están llenas de sangre.
Lávense y purifíquense;
aparten de mí sus malas acciones.
Dejen de hacer el mal, aprendan a hacer el bien,
busquen la justicia, auxilien al oprimido,
defiendan los derechos del huérfano
y la causa de la viuda’’.


Salmo Responsorial de Hoy Salmo 49, 8-9. 16bc-17. 21 y 23.

No voy a reclamarte sacrificios, dice el Señor,
pues siempre están ante mí tus holocaustos.
Pero ya no aceptaré becerros de tu casa
ni cabritos de tus rebaños.
Dios salva al que cumple su voluntad.

“¿Por qué citas mis preceptos
y hablas a toda hora de mi pacto,
tú, que detestas la obediencia
y echas en saco roto mis mandatos”?
Dios salva al que cumple su voluntad.

Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme?
¿Crees acaso que yo soy como tú?
Quien las gracias me da, ése me honra
y yo salvaré al que cumple mi voluntad.
Dios salva al que cumple su voluntad.


Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos, dice el Señor.
Aleluya.


Evangelio de Hoy Lunes 13 de Julio de 2026.

Evangelio según San Mateo 10, 34-42. 11, 1.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “No piensen que he venido a traer la paz a la tierra; no he venido a traer la paz, sino la guerra. He venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y los enemigos de cada uno serán los de su propia familia.

El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que salve su vida, la perderá y el que la pierda por mí, la salvará.

Quien los recibe a ustedes, me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado. El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta; el que recibe a un justo por ser justo, recibirá recompensa de justo.

Quien diere, aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa’’.

Cuando acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, Jesús partió de ahí para enseñar y predicar en otras ciudades.


👉 Conozca la vida y el mensaje del santo del día de hoy


Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

Scroll al inicio