Lunes de la XVII semana del Tiempo ordinario.
Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Lunes de la XVII semana del Tiempo ordinario encontrará el Evangelio según San Mateo 13, 31-35 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.
Homilía y reflexión del Evangelio de hoy 27 de Julio de 2026.
El Reino comienza pequeño
Jesús compara el Reino de los Cielos con un grano de mostaza. Es una semilla muy pequeña, casi insignificante a los ojos, pero cuando crece se convierte en un arbusto grande, capaz de dar refugio a las aves. Con esta imagen, Jesús nos enseña a mirar la obra de Dios con otros ojos.
Muchas veces esperamos que Dios actúe de manera inmediata, visible y poderosa. Queremos cambios rápidos, respuestas claras, frutos evidentes. Pero el Reino suele comenzar de forma humilde: una palabra escuchada, una oración sencilla, una decisión pequeña, un gesto de perdón, una semilla de esperanza en medio de un día difícil.
Lo pequeño no es inútil cuando está en manos de Dios. Una fe que parece débil puede crecer. Una familia que comienza a rezar unida puede transformarse. Una persona que decide cambiar una actitud puede abrir un camino nuevo. Dios sabe poner vida grande en comienzos pequeños.
No despreciar los gestos sencillos
El grano de mostaza nos ayuda a valorar lo que muchas veces no se ve. En la vida cristiana, no todo fruto aparece de inmediato. Hay madres y padres que siembran con paciencia en sus hijos. Hay personas que rezan en silencio por alguien. Hay quienes sirven sin reconocimiento. Hay quienes sostienen una palabra buena en medio de un ambiente difícil.
El mundo suele medir la importancia por el tamaño, el éxito o la visibilidad. Jesús, en cambio, mira la fecundidad escondida. Una obra de amor, por pequeña que parezca, puede tener consecuencias que no imaginamos.
Esto nos anima a no cansarnos de sembrar. Tal vez hoy solo podamos dar un paso pequeño: callar una respuesta hiriente, escuchar con paciencia, volver a empezar una oración, pedir perdón, ayudar a alguien, elegir la verdad. Si ese gesto nace de Dios, tiene fuerza de Reino.
La levadura que transforma desde dentro
Jesús usa también la imagen de la levadura. Una mujer la mezcla con la harina, y aunque la levadura parece desaparecer, transforma toda la masa. No hace ruido, no ocupa el centro, no se impone desde afuera. Actúa desde dentro.
Así trabaja muchas veces la gracia de Dios en el corazón. No siempre cambia todo de golpe. A veces va transformando lentamente nuestra manera de mirar, de hablar, de decidir y de amar. Lo que antes nos dominaba empieza a perder fuerza. Lo que antes parecía imposible comienza a abrirse paso.
También nosotros estamos llamados a ser levadura en los lugares donde vivimos. No por imponernos, sino por fermentar el ambiente con el Evangelio: llevando paz donde hay tensión, esperanza donde hay cansancio, verdad donde hay confusión, misericordia donde hay dureza.
Confiar en el crecimiento de Dios
Las parábolas de hoy nos invitan a confiar. El Reino crece, aunque no siempre lo veamos. La semilla pequeña puede hacerse refugio. La levadura escondida puede transformar toda la masa. Dios trabaja con paciencia, en silencio, desde adentro.
Esto es importante cuando nos sentimos desanimados. A veces parece que nuestros esfuerzos no sirven, que la oración no cambia nada, que el bien queda perdido en medio de tantas dificultades. Pero Jesús nos recuerda que lo sembrado por Dios tiene una fuerza propia.
Hoy podemos pedir un corazón humilde para aceptar los comienzos pequeños y una fe perseverante para no abandonar la siembra. Que no despreciemos lo sencillo ni nos desanimemos por no ver frutos inmediatos. El Señor sigue haciendo crecer su Reino en la historia, en la Iglesia, en nuestras familias y también en nuestro propio corazón.
Un momento de oración para aquietar el corazón.
Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Lunes 27 de Julio.
Libro de Jeremίas 13, 1-11.
El Señor me dijo: “Ve a comprar un cinturón de lino y póntelo en la cintura, pero no lo metas en el agua”. Compré el cinturón y me lo puse en la cintura, según la orden del Señor.
Entonces el Señor me habló por segunda vez y me dijo: “Toma el cinturón que compraste y que llevas puesto en la cintura, levántate y vete al río Eufrates y escóndelo ahí, en el agujero de una roca”. Fui y lo escondí en el Eufrates, como me había ordenado el Señor.
Al cabo de mucho tiempo, me dijo el Señor: “Levántate, vete al Eufrates y recoge el cinturón que te mandé que escondieras ahí”. Fui al Eufrates, escarbé y recogí el cinturón del sitio donde lo había escondido; pero el cinturón se había podrido: no servía para nada.
Entonces el Señor me habló y me dijo: “Esto dice el Señor: ‘Del mismo modo haré yo que se pudra la gran soberbia de Judá y de Jerusalén. Ese pueblo malvado se ha negado a obedecerme, se porta obstinadamente, ha seguido a otros dioses para servirlos y adorarlos, y será como este cinturón, que ya no sirve para nada. Porque así como el cinturón va adherido al cuerpo, así quise llevar unidas a mí a la casa de Israel y a la casa de Judá, para que fueran mi pueblo, mi fama, mi gloria y mi honor; pero ellos no me escucharon’”.
Salmo Responsorial de Hoy – Deuteronomio 32, 18.-19. 20. 21.
Abandonaron a Dios, que los creó,
y olvidaron al Señor, que les dio la vida.
Lo vio el Señor, y encolerizado,
rechazó a sus hijos y a sus hijas.
Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
El Señor pensó: “Me les voy a esconder
y voy a ver en qué acaban,
porque son una generación depravada,
unos hijos infieles.
Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
Ellos me han dado celos con un dios que no es Dios
y me han encolerizado con sus ídolos;
yo también les voy a dar celos con un pueblo que no es pueblo
y los voy a encolerizar con una nación insensata”.
Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad el Padre nos engendró
por medio del Evangelio,
para que fuéramos, en cierto modo,
primicias de sus creaturas.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Lunes 27 de Julio de 2026.
Evangelio según San Mateo 13, 31-35.
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la muchedumbre: “El Reino de los cielos es semejante a la semilla de mostaza que un hombre siembra en su huerto. Ciertamente es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas”.
Les dijo también otra parábola: “El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, y toda la masa acabó por fermentar”.
Jesús decía a la muchedumbre todas estas cosas con parábolas, y sin parábolas nada les decía, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: Abriré mi boca y les hablaré con parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.
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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.
