Martes de la XXVII semana del Tiempo ordinario
Difundiendo La Palabra es un lugar creado para orar y meditar la Palabra de Dios. Hoy, Martes de la XXVII semana del Tiempo ordinario encontrará el Evangelio según Lucas 10, 38-42 acompañado de una reflexión pastoral que lo ayudará a comprenderlo y vivirlo con fidelidad. También incluimos las lecturas del día y el Salmo Responsorial.
Homilía y reflexión del Evangelio de hoy Martes 6 de Octubre de 2026
Jesús entra en una casa amiga
El Evangelio nos muestra a Jesús entrando en una aldea y siendo recibido por Marta en su casa. La escena es sencilla y familiar. No ocurre en el templo ni ante una multitud, sino en el espacio cotidiano de una casa, entre tareas, hospitalidad, escucha y preocupación.
Esto nos recuerda que Jesús también quiere entrar en nuestras casas reales, no en una vida idealizada. Quiere estar en medio de nuestras ocupaciones, nuestras corridas, nuestras responsabilidades, nuestras mesas, nuestros cansancios y nuestras relaciones. La fe no se vive solo en momentos solemnes; también se juega en la manera en que recibimos al Señor en lo diario.
Marta abre la puerta. Ese gesto ya es valioso. Recibir a Jesús es siempre el comienzo de algo nuevo. Pero el Evangelio muestra que no basta abrirle la casa; también hace falta abrirle el corazón.
Marta, cansada de servir
Marta está ocupada con muchos quehaceres. Seguramente quiere atender bien a Jesús. Su servicio nace de algo bueno, pero poco a poco se llena de inquietud. Se siente sola con la carga, mira a su hermana sentada y termina reclamándole al Señor.
Esta imagen es muy humana. A veces también nosotros servimos, trabajamos, sostenemos, ayudamos, pero por dentro vamos acumulando cansancio, comparación y queja. Hacemos cosas buenas, pero el corazón se inquieta. Servimos, pero nos sentimos poco valorados. Damos, pero miramos cuánto dan los demás.
Jesús no desprecia el servicio de Marta. Lo que corrige es la agitación interior que la está alejando de lo esencial. Porque incluso el bien, si se vive sin paz, puede terminar llenándonos de enojo. El Señor quiere ordenar nuestro servicio para que no nazca de la ansiedad, sino del amor.
María escucha a los pies del Señor
María se sienta a los pies de Jesús y escucha su palabra. Su actitud parece pasiva, pero no lo es. Está recibiendo, dejando que el Maestro ocupe el centro, permitiendo que su palabra entre en lo profundo.
En un mundo lleno de urgencias, escuchar parece poca cosa. Siempre hay algo que hacer, resolver, preparar, responder. Pero Jesús muestra que la escucha es necesaria. Sin ella, el corazón se dispersa. Sin ella, el servicio se seca. Sin ella, terminamos haciendo muchas cosas, pero perdiendo el sentido.
Sentarse a los pies del Señor no significa abandonar las responsabilidades. Significa recordar de dónde nace todo. La oración, la Palabra, el silencio ante Dios no son pérdida de tiempo. Son el lugar donde el alma recupera dirección y paz.
Una sola cosa es necesaria
Jesús le dice a Marta que se inquieta por muchas cosas, pero una sola es necesaria. Esa frase puede iluminar nuestra vida. Muchas preocupaciones son reales, muchas tareas son importantes, muchas responsabilidades no se pueden dejar. Pero si Cristo deja de estar en el centro, todo se desordena.
La parte mejor no es elegir entre rezar y servir, como si fueran enemigos. La parte mejor es poner primero al Señor, para que después todo lo demás encuentre su lugar. María escucha, Marta sirve; ambas dimensiones son necesarias. Pero el servicio necesita nacer de la escucha, y la escucha verdadera debe terminar en amor concreto.
Hoy podemos preguntarnos qué nos tiene inquietos y dispersos. Tal vez estamos haciendo mucho, pero escuchando poco. Tal vez servimos con cansancio, pero sin volver a la fuente. Tal vez necesitamos detenernos unos minutos y dejar que Jesús nos mire, nos hable y nos devuelva paz.
Pidamos la gracia de recibir al Señor como Marta y escucharlo como María. Que nuestras tareas no nos roben el corazón, y que nuestra oración no se quede sin frutos de servicio. Porque cuando Cristo ocupa el centro, la vida cotidiana se vuelve más serena, más fecunda y más llena de sentido.
Un momento de oración para aquietar el corazón.
Después de meditar el Evangelio, te invitamos a hacer una pausa y presentarte ante Dios con un corazón sencillo y confiado.
Lecturas Bíblicas del día de Hoy
Primera Lectura de Hoy Martes 6 de Octubre.
Carta de San Pablo a los Gálatas 1, 13-24.
Hermanos: Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla. Deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.
Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco.
Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo.
Después me fui a las regiones de Siria y de Cilicia, de manera que las comunidades cristianas de Judea no me conocían personalmente. Lo único que habían oído decir de mí era: “El que antes nos perseguía, ahora va predicando la fe que en otro tiempo quería destruir”, y glorificaban a Dios por mi causa.
Salmo Responsorial de Hoy – Salmo 138, 1b-3. 13-14ab. 14c-15.
Tú me conoces, Señor, profundamente:
tú conoces cuándo me siento y me levanto,
desde lejos sabes mis pensamientos,
tú observas mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares.
Condúceme, Señor, por tu camino.
Tú formaste mis entrañas,
me tejiste en el seno materno.
Te doy gracias por tan grandes maravillas;
soy un prodigio y tus obras son prodigiosas.
Condúceme, Señor, por tu camino.
Conocías plenamente mi alma,
no se te escondía mi organismo,
cuando en lo oculto me iba formando
y entretejiendo en lo profundo de la tierra.
Condúceme, Señor, por tu camino.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios
y la ponen en práctica, dice el Señor.
Aleluya.
Evangelio de Hoy Martes 6 de Octubre de 2026.
Evangelio según San Lucas 10, 38-42.
En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”.
El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”.
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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.
