Santo de Hoy 11 de Octubre


San Juan XXIII

San Juan XXIII, conocido cariñosamente como el “Papa bueno”, fue uno de los pontífices más queridos del siglo XX. La Iglesia celebra su memoria el 11 de octubre, fecha elegida por coincidir con la apertura del Concilio Vaticano II en 1962. De origen campesino y carácter sencillo, Angelo Giuseppe Roncalli desarrolló una larga vida de servicio como sacerdote, diplomático, obispo y finalmente Papa.

Su pontificado duró menos de cinco años, pero dejó una profunda huella por su cercanía, su defensa de la paz y su impulso a la renovación pastoral de la Iglesia.

santo del 11 de octubre
San Juan XXIII

Biografía y legado

Angelo Giuseppe Roncalli nació el 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, cerca de Bérgamo, Italia, siendo el cuarto de trece hermanos de una familia campesina. Ingresó joven al seminario y fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1904.

Durante la Primera Guerra Mundial prestó servicio como sanitario y capellán militar. Posteriormente comenzó una extensa labor diplomática al servicio de la Santa Sede. Fue enviado a Bulgaria y más tarde desarrolló misiones en Turquía, Grecia y Francia, experiencias que fortalecieron su interés por el diálogo y el acercamiento entre los cristianos. En 1953 fue creado cardenal y nombrado Patriarca de Venecia.

El 28 de octubre de 1958, tras la muerte de Pío XII, fue elegido Papa y tomó el nombre de Juan XXIII. A pesar de que muchos esperaban un pontificado de transición por su edad, sorprendió a la Iglesia al anunciar el 25 de enero de 1959 la convocatoria de un nuevo concilio ecuménico.

El Concilio Vaticano II comenzó solemnemente el 11 de octubre de 1962. Juan XXIII deseaba que la Iglesia presentara el mensaje cristiano al mundo contemporáneo con fidelidad, pero también con una actitud pastoral de diálogo y comprensión.

También publicó importantes encíclicas sociales, especialmente Mater et Magistra y Pacem in Terris, dedicada a la paz entre los pueblos. Murió el 3 de junio de 1963. San Juan Pablo II lo beatificó en el año 2000 y el papa Francisco lo canonizó el 27 de abril de 2014.


Virtudes y enseñanzas

Bondad y cercanía.
Juan XXIII cultivó un estilo pastoral sencillo y afectuoso. Visitó enfermos, cárceles y parroquias, mostrando que la autoridad dentro de la Iglesia debe estar acompañada por cercanía y misericordia.

Trabajar por la paz.
Vivió dos guerras mundiales y conoció profundamente las divisiones de su tiempo. Su enseñanza nos invita a promover el diálogo, la reconciliación y el respeto entre los pueblos.

Confianza frente a los cambios.
La convocatoria del Concilio Vaticano II mostró su disposición a afrontar nuevos desafíos sin miedo. Nos enseña que confiar en Dios también significa saber discernir cómo anunciar el Evangelio en circunstancias nuevas.

Humildad en el servicio.
A pesar de llegar a ocupar la máxima responsabilidad de la Iglesia, conservó la sencillez aprendida en su familia. Su vida recuerda que la verdadera autoridad cristiana debe convertirse siempre en servicio.


Oración a San Juan XXIII

San Juan XXIII,
pastor bondadoso y servidor de Cristo,
intercede por nosotros ante el Señor.

Tú que anunciaste el Evangelio
con sencillez, esperanza
y profunda confianza en Dios,
ayúdanos a vivir nuestra fe
con alegría y misericordia.

Ruega por la Iglesia,
por el Papa y los obispos,
y por todos aquellos
que trabajan por la unidad,
el diálogo y la paz.

Enséñanos a mirar a los demás
con un corazón bondadoso,
a no dejarnos vencer por el miedo
y a confiar siempre
en la providencia de Dios.

San Juan XXIII,
alcánzanos la gracia
de servir con humildad
y permanecer fieles a Cristo. Amén.



Reflexión Final

San Juan XXIII nos recuerda que la bondad no es debilidad. Durante su pontificado tuvo que afrontar enormes desafíos, pero eligió hacerlo con serenidad, confianza en Dios y apertura al diálogo.

Su manera de relacionarse con las personas hizo que muchos lo llamaran el “Papa bueno”. Sin embargo, detrás de aquella sencillez había también decisión y valentía. Convocar el Concilio Vaticano II exigió mirar hacia el futuro sin abandonar las raíces de la fe.

Su ejemplo puede ayudarnos especialmente cuando los cambios nos generan temor. La vida cristiana no consiste en permanecer inmóviles, sino en escuchar a Dios y descubrir cómo vivir el Evangelio fielmente en cada época.

Hoy pidamos por intercesión de San Juan XXIII que sepamos unir verdad y caridad, firmeza y bondad. Que nuestras palabras y decisiones contribuyan a construir paz y que nunca perdamos la confianza en la acción de Dios dentro de la Iglesia y del mundo.


Oraciones Del Padre Ignacio Larrañaga


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