San Lucas Evangelista
San Lucas Evangelista fue discípulo de la primera comunidad cristiana, compañero de San Pablo y es reconocido por la tradición de la Iglesia como autor del tercer Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles. Su memoria se celebra el 18 de octubre.
San Pablo lo menciona como “el médico querido”, y sus escritos destacan de manera especial la misericordia de Jesús, la acción del Espíritu Santo, la oración y la apertura del Evangelio a todos los pueblos. Gracias a Lucas conocemos algunas de las páginas más entrañables del Nuevo Testamento, como las parábolas del Buen Samaritano y del hijo pródigo.

Historia y legado
Los datos seguros sobre la vida de San Lucas son limitados. La antigua tradición cristiana, recogida por Eusebio de Cesarea, lo sitúa originariamente en Antioquía de Siria y lo considera de origen gentil. San Pablo lo menciona en la Carta a los Colosenses como “el médico querido”.
Lucas estuvo estrechamente relacionado con la misión de San Pablo. Algunos pasajes de los Hechos de los Apóstoles cambian de la tercera persona a la primera persona plural —“nosotros”—, lo que tradicionalmente se ha interpretado como señal de que el autor acompañó a Pablo durante distintas etapas de sus viajes. Las cartas paulinas también conservan el nombre de Lucas entre sus colaboradores, y en la Segunda Carta a Timoteo aparece junto al apóstol durante una etapa especialmente difícil: “El único que está conmigo es Lucas”.
La tradición de la Iglesia atribuye a Lucas dos libros del Nuevo Testamento: el Evangelio que lleva su nombre y los Hechos de los Apóstoles. Ambos forman una obra continua: el Evangelio presenta la vida, muerte y Resurrección de Jesús, mientras los Hechos narran el crecimiento de la primera comunidad cristiana y la expansión del Evangelio.
El Evangelio de Lucas destaca especialmente la misericordia de Dios y la atención de Jesús hacia pobres, pecadores, enfermos, mujeres y personas consideradas extranjeras. Solo Lucas conserva, entre otros relatos, las parábolas del Buen Samaritano y del hijo pródigo. También dedica una atención particular a María y a los acontecimientos relacionados con el nacimiento de Jesús.
Las tradiciones sobre los últimos años y la muerte de Lucas son diversas y no permiten reconstruir con certeza el final de su vida. La Iglesia, sin embargo, conserva desde antiguo su memoria como evangelista y fiel colaborador de la misión apostólica, celebrando su fiesta el 18 de octubre.
Virtudes y enseñanzas
Anunciar la misericordia de Dios.
San Lucas presenta de manera especial a Jesús acercándose a quienes necesitan perdón y esperanza. Su Evangelio nos recuerda que nadie debe sentirse definitivamente excluido del amor de Dios.
Permanecer fiel en las dificultades.
San Pablo recuerda a Lucas como el compañero que permaneció junto a él cuando otros se habían marchado. Su ejemplo nos invita a acompañar con fidelidad a quienes atraviesan momentos difíciles.
Transmitir cuidadosamente la fe.
Al comienzo de su Evangelio, Lucas explica que investigó y ordenó los acontecimientos para ofrecer un relato sólido. Nos enseña la importancia de conocer bien nuestra fe antes de transmitirla a los demás.
Llevar el Evangelio a todos.
Sus escritos muestran continuamente que la salvación ofrecida por Cristo está destinada a todos los pueblos. Su vida nos invita a evitar prejuicios y anunciar el Evangelio con un corazón abierto.
Oración a San Lucas Evangelista
San Lucas Evangelista,
fiel discípulo y servidor de Cristo,
intercede por nosotros ante el Señor.
Tú que anunciaste
la misericordia de Jesús
y transmitiste su Evangelio
con dedicación y fidelidad,
ayúdanos a conocer
y amar cada día más
la Palabra de Dios.
Ruega por los médicos
y por quienes cuidan a los enfermos,
por los evangelizadores
y por todos aquellos
que anuncian a Cristo.
Enséñanos a acompañar
a quienes sufren,
a no abandonar al hermano
en los momentos difíciles
y a llevar esperanza
a quienes necesitan consuelo.
San Lucas,
intercede por nosotros
para que nuestra vida
también pueda convertirse
en testimonio del Evangelio. Amén.
Oración en Video a San Lucas Evangelista
Reflexión Final
San Lucas nos dejó mucho más que un relato sobre acontecimientos del pasado. A través de su Evangelio nos ayuda a contemplar un rostro de Jesús profundamente cercano a quienes sufren, se sienten rechazados o necesitan comenzar nuevamente.
Resulta también significativo que permaneciera junto a San Pablo en momentos difíciles. Evangelizar no consiste solamente en hablar de Cristo; muchas veces significa quedarse al lado de una persona cuando necesita compañía.
Su forma de escribir nos ofrece otra enseñanza importante. Lucas quiso investigar, ordenar y transmitir cuidadosamente aquello que había recibido. La fe también merece nuestro esfuerzo por conocerla mejor.
Hoy pidamos por intercesión de San Lucas que aprendamos a acercarnos al Evangelio con mayor profundidad. Que sepamos anunciar la misericordia de Jesús con nuestras palabras y, especialmente, con nuestra manera de tratar a quienes encontramos cada día.
